El recorte de profesorado en el CRA Guareña obliga a agrupar alumnos de 3 a 12 años en una misma clase
La sección de Enseñanza de la Confederación General del Trabajo (CGT) en Zamora ha denunciado un nuevo recorte de profesorado en el CRA Guareña, centro rural agrupado que presta servicio en las localidades de Guarrate y Cañizal. Según la información trasladada por la Inspección Educativa, la plantilla pasará de 5,5 a 4,5 docentes durante el curso 2026/2027, una reducción que, según el sindicato, comprometerá la organización del centro y la calidad de la atención educativa.
CGT subraya que la disminución de efectivos se produce pese a que el centro mantendrá sus tres unidades educativas y registrará un incremento del alumnado con necesidades específicas de apoyo derivadas de compensación educativa.
La organización sindical advierte de que una de las principales consecuencias de esta decisión será la configuración de un aula multinivel en la que una sola persona docente tendrá que atender simultáneamente a alumnado de Infantil de 3 años y de 2º, 3º, 4º, 5º y 6º de Educación Primaria.
A juicio de CGT, esta situación dificultará el desarrollo de una enseñanza adaptada a las necesidades de cada etapa educativa, al convivir en el mismo espacio estudiantes con requerimientos pedagógicos muy diferentes. Mientras el alumnado de Educación Infantil necesita una atención constante vinculada a la adquisición de hábitos, rutinas y primeros aprendizajes, los cursos superiores de Primaria requieren un acompañamiento específico orientado a su futura incorporación a la Educación Secundaria Obligatoria.
La preocupación del sindicato aumenta por la presencia en el grupo de varios alumnos y alumnas con necesidades de compensación educativa. CGT recuerda que la normativa autonómica contempla medidas específicas de atención e inclusión para este alumnado y considera que la reducción de plantilla limitará los apoyos disponibles y dificultará la aplicación de actuaciones individualizadas.
Además, la organización destaca las particularidades de los centros rurales agrupados, donde el profesorado debe desplazarse entre distintas localidades para atender diferentes especialidades. En el caso del CRA Guareña, los docentes reparten su actividad entre Guarrate y Cañizal, una circunstancia que, según el sindicato, reduce el tiempo disponible para la atención directa al alumnado.
CGT enmarca esta decisión en una tendencia de pérdida progresiva de recursos en la escuela pública rural y alerta de que este tipo de medidas pueden afectar a la igualdad de oportunidades de los estudiantes que residen en pequeñas localidades.
Desde la organización consideran "incomprensible" que se reduzca la plantilla de un centro que mantiene sus unidades educativas y que debe afrontar una realidad educativa cada vez más compleja. Asimismo, sostienen que la situación del CRA Guareña no es un caso aislado y aseguran tener conocimiento de otras incidencias relacionadas con la asignación de cupos docentes en centros de la provincia de Zamora.
Por ello, el sindicato reclama a la Consejería de Educación la restitución del puesto docente suprimido y una revisión de los criterios utilizados para la asignación de recursos humanos en los centros rurales, con el objetivo de garantizar una distribución que responda a las necesidades reales del alumnado y preserve la calidad de la enseñanza pública en el medio rural.