La Plataforma por una Sanidad Pública Digna de la Zona Básica de Salud de Tábara celebra la llegada de una buena noticia para la defensa de la sanidad rural: las plataformas sanitarias de toda Castilla y León han acordado convocar una movilización conjunta el próximo 21 de febrero en Valladolid, con el objetivo de lograr una manifestación “histórica” ante la grave situación que atraviesa el sistema sanitario en la comunidad.
La coordinadora autonómica ha valorado muy positivamente las manifestaciones celebradas en noviembre en distintas localidades y, tras constatar la preocupación ciudadana, ha decidido unir fuerzas para alzar la voz de forma conjunta en la capital.
En esas movilizaciones locales quedó patente la inquietud de la población ante las enormes listas de espera, tanto en consultas como en pruebas diagnósticas y quirúrgicas, lo que genera un fuerte sufrimiento a los pacientes y aumenta los riesgos para la salud.
A ello se suma la denuncia del proceso de privatización de la sanidad, especialmente en el ámbito rural, y la falta de recursos humanos y materiales. La coordinadora recuerda que la “falta de planificación provoca desigualdad”, con hospitales comarcales y algunas ciudades sufriendo una carencia crítica de especialistas mientras otros centros cuentan con exceso de plantilla.
Por este motivo, las plataformas han apostado por trasladar todos estos problemas a una gran movilización unitaria, a la que se pretende sumar también a colectivos que luchan contra el deterioro del territorio provocado por macrogranjas, macroparques eólicos y fotovoltaicos sin planificación o plantas de metano, fenómenos que contribuyen a agravar la despoblación rural, algo que las plataformas “no están dispuestas a consentir”.
“Nuestra aspiración es que esa movilización tenga la mayor repercusión y asistencia, tanto cuantitativa como cualitativamente”, subraya la coordinadora, que confía en lograr un éxito histórico.
La Plataforma por una Sanidad Pública Digna de la Zona Básica de Salud de Tábara quiere agradecer a todas las personas que participan día a día en las concentraciones, haga frío o calor, y también a los medios de comunicación, fundamentales para dar visibilidad a unas reivindicaciones que, sin difusión, “no existen”.