Doble cita de música antigua en Granja de Moreruela entre el rescate patrimonial y las críticas por la maleza en el monasterio

Un momento del concierto en el monasterio de Santa María de Moreruela
La iglesia de Granja de Moreruela y la abadía de Santa María de Moreruela se convirtieron este fin de semana en escenario de un viaje musical al pasado gracias al ciclo Sonoridades Olvidadas y la Ruta de la Música. Sin embargo, junto a la belleza de las interpretaciones y el valor patrimonial de los enclaves, numerosos asistentes mostraron su indignación por el deficiente estado de conservación del entorno del monasterio, marcado por la falta de desbroce, mientras la inesperada aparición de una culebra entre la maleza se convirtió en la anécdota de la jornada cultural

La música antigua volvió a llenar de vida Granja de Moreruela este fin de semana con una doble cita cultural que convirtió a la localidad en epicentro del patrimonio histórico y musical de Zamora. El sábado, la iglesia parroquial acogió un concierto de Ensemble Semura Sonora y Camerata Primo Tempo dentro del ciclo Sonoridades Olvidadas, dedicado a recuperar el legado de los maestros de capilla de la Catedral de Zamora del siglo XVIII. Un día después, el protagonismo se trasladó al monasterio de Santa María de Moreruela, donde Ensemble Semura Sonora puso banda sonora a una visita guiada por la abadía cisterciense, en una propuesta que unió música, historia y patrimonio en uno de los monumentos más emblemáticos de Castilla y León.

Numeroso público respaldó una propuesta que se ha consolidado como una de las iniciativas culturales más singulares del medio rural zamorano. La combinación de investigación musicológica, interpretación histórica y divulgación patrimonial convierte cada cita en una experiencia que va más allá del concierto para ofrecer un auténtico viaje por la historia y la memoria cultural de la provincia.

Sin embargo, junto a los elogios por la calidad artística de la programación, entre los asistentes también volvieron a surgir críticas por el estado de conservación del entorno del monasterio de Santa María de Moreruela. La abundante vegetación y la falta de desbroce en varias zonas del recinto fueron objeto de numerosos comentarios durante el recorrido.

Culebra
Pradera sin desbrozar

El episodio más comentado de la jornada se produjo cuando una culebra apareció entre la maleza en uno de los puntos de la visita, provocando un notable sobresalto entre parte del público. Más allá de la anécdota, el incidente reabrió el debate sobre la falta de mantenimiento por parte de la Junta de los accesos y alrededores de Santa María de Moreruela, una de las grandes joyas del patrimonio histórico de Castilla y León.

El director de Ensemble Semura hablando con el público

Varios visitantes expresaron su sorpresa por el aspecto que presentan algunas áreas del enclave, especialmente en una época del año en la que el monasterio recibe a numerosos turistas y aficionados al patrimonio llegados desde distintos puntos de España.

Público atiende las explicaciones de la guía turística

En cuanto a la iniciativa musical, impulsada con el apoyo de la Diputación de Zamora y de los obispados de Zamora y Astorga, persigue recuperar y difundir el legado de los maestros de capilla de la Catedral de Zamora del siglo XVIII. Un patrimonio musical prácticamente desconocido para el gran público que vuelve a cobrar vida gracias al trabajo de investigación y recuperación desarrollado por los intérpretes participantes.

Concierto Sonoridades Olvidadas en la Iglesia de Granja de Moreruela