La localidad zamorana de Burganes de Valverde se convirtió este jueves en el punto de encuentro de cerca de 400 niños, niñas y adolescentes llegados desde distintos puntos de Castilla y León con motivo del XI Encuentro Infanto-Juvenil de la Federación de Centros Juveniles Don Bosco de Castilla y León, una jornada que además coincide con el 30.º aniversario de la entidad.
Bajo el lema “Protagonistas de la Historia”, la playa fluvial del río Tera acogió un completo programa de actividades orientadas a fomentar la convivencia, la participación juvenil y el aprendizaje a través del ocio educativo. Durante toda la jornada, la infancia y la juventud fueron los grandes protagonistas en un espacio de intercambio de experiencias y valores.
La iniciativa, organizada junto al Consejo de la Juventud de Castilla y León (CJCyL), ha puesto de relieve la importancia de la educación no formal como una herramienta clave para impulsar el compromiso social, el voluntariado y la participación activa de los jóvenes, especialmente en el entorno rural.
El encuentro ha permitido reunir a participantes procedentes de diferentes provincias de la Comunidad, con autobuses llegados desde Valladolid, León y Villamuriel de Cerrato, favoreciendo la creación de nuevos vínculos y reforzando el sentimiento de comunidad entre los distintos centros juveniles.
La jornada contó con la presencia de representantes institucionales como Carlos Pollán, vicepresidente primero y consejero de Desregulación, Familia y Ayudas Sociales de la Junta de Castilla y León; Christopher Ferrero, alcalde de Burganes de Valverde; Ainoa Acebes, presidenta del Consejo de la Juventud de Castilla y León; además de Santi Domínguez, director social, y Daniel Fernández, presidente de la Federación de Centros Juveniles Don Bosco de Castilla y León.
Más allá de las actividades lúdicas y educativas, la cita se convirtió en un espacio para el reencuentro, la convivencia y la puesta en valor del papel del asociacionismo juvenil como motor de transformación social. Una apuesta por ofrecer a niños y jóvenes espacios seguros donde desarrollar sus capacidades, compartir experiencias y crecer como parte activa de la sociedad.
La celebración adquiere un significado especial al coincidir con los 30 años de trayectoria de la Federación de Centros Juveniles Don Bosco de Castilla y León, una entidad que durante tres décadas ha trabajado por la educación integral de la infancia y la juventud mediante proyectos de ocio educativo, voluntariado y participación social.
Con este encuentro, la Federación y sus centros juveniles —la Asociación Auryn y Centro Juvenil Don Bosco de León, Casa de Juventud Aleste de Valladolid y Centro Juvenil Don Bosco de Villamuriel de Cerrato— continúan desarrollando iniciativas que mantienen vivo el legado de Don Bosco y acercan nuevas oportunidades de aprendizaje y convivencia durante el periodo estival.