viernes 7/5/21

Un bronce que sabrá a oro

Algún día, cuando pase el tiempo, valoraremos el bronce conseguido por Emilio Merchán como si de un oro se tratara. Mérito tiene, muchísimo, porque ser los terceros del mundo lo puede decir muy poca gente, y tener el palmarés que tiene Emilio, menos aún. Pero si, a mi, como al propio Emilio Merchán este bronce nos dejó mas tristes que alegres anoche.

Y es que todos soñábamos con el oro. Ese metal precioso que nos habías regalado el año pasado y el anterior, y así hasta en seis ocasiones. Y durante toda la prueba yo vi que lo ibais a tener colgado sobre el cuello unos minutos mas tarde.

A ti, que no te gusta buscar excusas, no te apetece hablar del problema con el timón, de ese resbalón en el último porteo y de otros momentos complicados varios. Eso sería como quitarle mérito al bronce mundial, o a las medallas que consiguieron el resto de rivales, y eso no va en tu curriculum.

Yo anoche me quedé algo frio, porque soñé con el oro. Vi que en vuestra mente sólo existía ese metal, que ibais lanzados a por él y que superabais cualquier problemas que se os pusiera delante. Y al final, en ese sprint empujamos todos desde nuestras casas pero McGregor ya había demostrado el sábado que iba como un tiro.

Pasarán los días y valoraremos esto: una medalla. Tú el primero y todos nosotros después. Porque ser el tercero del Mundo son palabras mayores. Es un logro más en tu palmarés. En tu enorme palmarés. Ese que hace que los niños, los que no saben la magnitud de tus triunfos, se queden absortos cuando decides compartir con ellos unos minutos.

Este bronce ha dolido, quizá, porque por primera vez vi a toda la ciudad emocionada antes de la cita, pegada a sus ordenadores, o en los distintos bares que, contraprogramando al fútbol, pusieron en sus televisores la carrera. Quizá fue el primer día en el que la ciudad estuvo a la altura de las expectativas, el primer día en el que toda la provincia relamente empujó desde sus casas.

Y este bronce, que hoy sabe a poco porque los grandes campeones siempre piensan a lo grande, siempre piensan en el oro; algún dia nos sabrá a oro, cuando pasadas las semanas nos demos cuenta de que un año más has llevado a la Seña Bermeja a lo alto de un podium mundial.

Con oro, con bronce, o sin ninguna medalla, yo estoy muy orgulloso de emocionarme cada vez que Emilio Merchán compite fuera de nuestras fronteras porque, a día de hoy es un bronce mundial y un oro como persona.

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