martes 13/4/21

Cajeros de supermercado, Cruz Roja y Banco de alimentos junto con sus voluntarios sin vacunar, también el personal de funerarias. El sin sentido de un plan "perfecto" de vacunación

Los sin sentidos de esta pandemia. Los que ayudan y los que ponen en riesgo sus vidas para ayudar, aún sin vacuna, mientras que muchos que ni por asomo son grupos de riesgo o sanitarios llegan al ansiado momento de la vacuna salvadora, estos que cuentan que ya sea Pfizer, Astrazeneca o Moderna se rompen las vestiduras en los mítines que nos dan con tanto plan de vacunación. Nos aseguraron que el plan era perfecto, pero no fueron capaces de admitir una sola puntualización, un plan como el que ocupa a España y a Zamora sigue con lagunas y agujeros en la organización monumentales.

Si la semana pasada advertíamos que varios facultativos de las mutuas de accidentes no estaban aún vacunados, hoy toca acto de contricción de nuevo para los que sacan pecho en la organización de la vacunación, que de organización tiene poco.

Siguen sin vacunar a parte de los cuerpos de seguridad del estado a muchos de los profesionales que se la siguen jugando, también a colectivos que han dado y siguen dando todo en esta pandemia. Se trata de los voluntarios de Cruz Roja, si, esos que llevaron comida a muchos necesitados además puerta a puerta y que siguen haciéndolo. También hay voluntarios del Banco de Alimentos que faltan por vacunar, y ahora los más sangrantes, los empleados de funerarias y los cajero/as de supermercado.

Si algo debería de tener este país en un plan de vacunación sería el sentido común por bandera pero siguen faltando metros de tela. Si en África se vacuna primero a las madres para que puedan cuidar de sus hijos, aquí siendo poco hábiles deberían re-interpretar el sentido de la responsabilidad y vacunar a los grupos de riesgo, del más alto riesgo que puede tener el país los esenciales en el día a día. Y que más riesgo que enterrar a los que han fallecido por culpa de la COVID-19 o a los que tienen en su trabajo que acercarse a cientos de personas a diario.

Tras las muchas elucubraciones y viendo los cuadros de vacunación propuestos por el sistema muchos de los epidemiólogos siguen criticando estos planes que no son consensuados para nada con la realidad de las personas que a jucio del sentido común tienen más riesgos de ser contagiados y que pueden hacer colapsar también servicios esenciales.

Y tras este consejo Interterritorial, de nuevo la chapuza nacional, Castilla y León vuelve con el efecto margarita ( ahora si ahora no) y el Gobierno "recomienda" a las CCAA no vacunar con Astrazeneca más que a los españoles que tengan entre 60 y 65 años. ¿ Y que pasa con los que ya tienen una dosis puesta? el sin sentido sigue siendo la tónica dominante en un país que no se merecen los españoles, al menos con esta clase política y organizativa que no da más que palos de ciego.

Sabían que morirse tiene un 21% de gravamen, pues claro está que si esto no es una necesidad tampoco lo es el sueldo y las dietas de tanto político que ni para programar un bien necesario para la vida de sus votantes como un plan de vacunación sirven.

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