Zamora se vuelca con la Lotería del Niño: ilusión desbordada tras el "fiasco" del Gordo
Aunque este año el “Gordo” de la Lotería del Niño tampoco ha caído en Zamora, la ciudad ha vivido días de intensa actividad en torno a los décimos del Sorteo de El Niño. La demanda ha superado todas las previsiones, con muchas administraciones y bares vendiendo sus boletos mucho antes de finalizar el 31 de diciembre.
El sorteo extraordinario del 6 de enero de 2025 repartió premios por toda España: el primer premio dotado con 200.000 euros por décimo, un segundo premio con 75.000 euros y un tercer premio de 25.000 euros por décimo, junto a múltiples premios menores.
En Zamora y su provincia, la suerte sí ha sonreído en los últimos años con premios relevantes. En el sorteo de 2025, el segundo premio —número 06766— dejó décimos agraciados en la localidad de Camarzana de Tera, con cada décimo premiado en 75.000 euros. Además, el tercer premio —número 66777— repartió 25.000 euros por décimo en varios puntos de la capital, como la zona del Polvorín y la calle Víctor Gallego.
Aunque los grandes premios principales siguen sin caer históricamente en la provincia —Zamora es una de las capitales españolas donde nunca ha tocado ni el Gordo el primer premio del Niño—, estos pellizcos de segundo y tercer premio han supuesto alegrías significativas para afortunados jugadores locales.
Para Alberto González, de la administración de lotería del Centro Comercial Valderaduey, la demanda ha superado todas las expectativas: “No ha tocado ningún gran premio el 22 de diciembre, pero sí muchas pedreas. La gente ha comprado décimos de manera casi compulsiva, y en muchos de los bares a los que proveemos los boletos se agotaron antes de que acabara el año”.
Mientras tanto, Ignacio Boyano, de la administración de la Avenida de Portugal, reconoce que la ilusión no decae: “No tenemos muchos datos históricos todavía porque llevamos pocos meses con este negocio, pero se mantiene la esperanza de que al menos un gran premio toque en Zamora. Esa es la ilusión con la que se juega aquí”.
La fiebre de la lotería se ha notado en colas en administraciones, en conversaciones en bares y en la compra colectiva entre grupos de vecinos y amigos. Para muchos, la Lotería del Niño sigue siendo un ritual social tanto como un juego de azar: una oportunidad para compartir esperanza y la ilusión más allá del Sorteo de Navidad del 22 de diciembre.