Zamora se asoma a la primera ola de calor de la primavera: hasta 34°C y ambiente cargado de calima
Zamora afronta en los próximos días un episodio atípico para el mes de abril que ya deja un titular claro: calor adelantado, ambiente denso y cielos enturbiados. Las previsiones apuntan a máximas que podrían alcanzar los 34 grados en la capital, en lo que ya se considera la primera irrupción de calor intenso de la primavera.
El origen no está en casa. Una masa de aire tórrido procedente del desierto del Sáhara irrumpirá en la península impulsada por vientos del sur, generando el cóctel perfecto para que la calima se deje notar con fuerza. El resultado: cielos apagados, visibilidad reducida y esa sensación pegajosa de bochorno que convierte cualquier paseo en un esfuerzo.
Un episodio que no viene solo
El fenómeno no será exclusivo de Zamora. En el sur peninsular, las temperaturas escalarán hasta rozar los 40 grados, cifras más propias de junio o julio que de la recta final de abril. Este contraste térmico refuerza la idea de que los episodios extremos ya no esperan al verano para hacer acto de presencia.
Calor, polvo y aviso para la población
Más allá del termómetro, el elemento diferencial será la calidad del aire. La entrada de polvo en suspensión puede afectar a personas con problemas respiratorios, además de ensuciar vehículos, calles y fachadas en cuestión de horas.
En la calle, el mensaje es claro:
hidratarse, evitar esfuerzos en las horas centrales del día y no confiarse por estar aún en primavera. Zamora, acostumbrada a los cambios bruscos, vuelve a enfrentarse a un escenario que hace años era excepcional y que ahora empieza a ser demasiado frecuente.
El verano, aunque aún no ha llegado en el calendario, ya empieza a llamar a la puerta. Y lo hace sin pedir permiso.