Zamora afronta la última semana de la huelga médica antes del verano sin acuerdo entre las partes

Cartel colgado en una consulta del centro de Parada del Molino

El conflicto sanitario continúa bloqueado entre el Gobierno y los sindicatos, mientras el proyecto de reforma del Estatuto Marco mantiene el rechazo mayoritario del colectivo médico

Comienza en Zamora la última semana de la huelga médica convocada antes del verano en un contexto de máxima incertidumbre, con el conflicto aún sin acuerdo y con efectos directos previstos en la actividad asistencial, especialmente en consultas externas y en intervenciones quirúrgicas programadas.

El pulso entre el Ministerio de Sanidad y los sindicatos médicos continúa abierto tras la aprobación en primera lectura, el pasado 2 de junio, del proyecto de reforma que pretende reorganizar la jornada laboral de casi un millón de profesionales sanitarios en todo el país. Una negociación que, por el momento, no ha logrado acercar posiciones.

La Administración defiende el texto como una actualización estructural del sistema sanitario, que define como “valiente e integral”, alineada con estándares internacionales como los de la Organización Mundial de la Salud y la Declaración de Bucarest. La reforma sitúa la salud laboral como eje central y plantea cambios relevantes en la organización del trabajo médico.

Entre las medidas más destacadas figura la reducción de la jornada semanal, con un máximo de 45 horas para los médicos y 35 horas para el resto del personal sanitario. También se introduce un nuevo marco para las guardias, con un límite teórico de 17 horas de trabajo efectivo, lo que supondría la eliminación de las guardias de 24 horas.

El texto incorpora además el modelo MECU (Marco Español de Cualificaciones para el Aprendizaje Permanente), que sustituye la clasificación tradicional del EBEP por niveles del 4 al 8 vinculados a la formación y especialización. Asimismo, se establece un plazo máximo de tres años para cubrir vacantes, con compensaciones económicas si no se cumplen los tiempos fijados. Otro punto sensible es la exigencia de exclusividad para altos cargos directivos, que no podrían compatibilizar su labor con el sector privado, según publica Gaceta Médica.

Pese a estos cambios, el rechazo del colectivo médico se mantiene firme. El Comité de Huelga, integrado por CESM, AMYTS, SMA, Metges de Catalunya, SME y O’MEGA, considera que el texto no supone una mejora real y advierte de que determinadas cláusulas permitirían a las gerencias mantener guardias de 24 horas bajo el argumento de “necesidades del servicio”, lo que interpretan como una vía para perpetuar el modelo actual.

El conflicto también se centra en la naturaleza de las guardias, que los profesionales reclaman transformar en un sistema voluntario, mejor remunerado y plenamente computable para la jubilación, junto a una reducción progresiva de la carga nocturna en función de la edad.