VÍDEO | La Virgen del Carmen surca de nuevo las aguas del Duero

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Uno de los instantes más emocionantes de la mañana se produjo cuando la Virgen ya surcaba las aguas del Duero. En ese momento, el joven Iker Santos interpretó un sentido canto dedicado a la imagen mariana, acompañado a la percusión por David Céspedes

La ciudad de Zamora ha vivido este domingo una de las jornadas más emotivas de las celebraciones en honor a la Virgen del Carmen con la recuperación de la procesión fluvial, un acontecimiento histórico que ha devuelto a la imagen mariana a las aguas del río Duero por primera vez desde 1975. La cita, enmarcada dentro del novenario y de la semana cultural organizada por la parroquia de San Ildefonso y la Cofradía del Carmen de San Isidoro, congregó a cientos de personas a lo largo del recorrido.

La jornada comenzó con la celebración de la misa y la novena en la iglesia del Carmen de San Isidoro. Finalizados los actos religiosos, la imagen partió en procesión por las calles del casco antiguo hasta llegar al Puente de Piedra, donde esperaba uno de los momentos más esperados del día.

La Virgen fue recibida por los palistas del Club Piragüismo Zamora y por otras entidades náuticas colaboradoras, que escoltaron la embarcación durante todo el recorrido fluvial junto al párroco Juan Luis Martín, principal impulsor de la recuperación de esta tradición. Desde el embarcadero, la imagen navegó por el Duero hasta las inmediaciones de las Aceñas de Olivares y de Cabañales, ofreciendo una estampa inédita que fue seguida por numerosos zamoranos desde ambas orillas.

Uno de los instantes más emocionantes de la mañana se produjo cuando la Virgen ya surcaba las aguas del Duero. En ese momento, el joven Iker Santos interpretó un sentido canto dedicado a la imagen mariana, acompañado a la percusión por David Céspedes. La actuación, en pleno recorrido fluvial, llenó de emoción el ambiente y fue correspondida con un prolongado aplauso por parte de los asistentes.

Durante la travesía se celebró también la tradicional bendición de las aguas, presidida por el capellán de la cofradía, un acto cargado de simbolismo que recuerda la estrecha vinculación de la Virgen del Carmen con los hombres y mujeres del río y con quienes desarrollan su actividad en él.

La recuperación de esta procesión ha servido además para rendir homenaje a la tradición piragüista de Zamora. Entre las décadas de 1970 y 1980, la Virgen del Carmen de San Isidoro fue considerada la patrona de los piragüistas zamoranos, que eran los encargados de portar la imagen durante sus celebraciones. Medio siglo después, esa unión entre la devoción religiosa y el piragüismo ha vuelto a hacerse visible con una procesión que aspira a consolidarse como una de las citas más singulares del calendario festivo de la ciudad.

La intensa programación continuó posteriormente con una solemne eucaristía en la iglesia de San Ildefonso, presidida por el obispo de Zamora, Fernando Valera Sánchez, poniendo el broche a una jornada que ha combinado tradición, cultura y religiosidad y que quedará grabada en la memoria de los zamoranos por el histórico regreso de la Virgen del Carmen a las aguas del Duero.