Las peñas de San Pedro lanzan un SOS: alquileres de hasta 700 euros por locales sin luz ponen en jaque las fiestas

Peñas San Pedro
A poco más de un mes para San Pedro, cientos de peñistas se enfrentan a un problema que puede cambiar el rumbo de las fiestas: la falta de locales y los precios desorbitados están poniendo en riesgo la esencia de una celebración que no se entiende sin su color, su música y su gente

Las peñas de San Pedro han comenzado a alzar la voz ante una situación que amenaza con empañar el ambiente previo a unas fiestas que, año tras año, encuentran en estos colectivos uno de sus principales motores de color, convivencia y animación en la ciudad.

A poco más de un mes para la llegada de junio, la preocupación crece entre cientos y cientos de peñistas por la enorme dificultad para encontrar locales donde poder guardar el carro. El problema no es menor. Según trasladan los propios peñistas, en este 2026 se están llegando a pedir entre 600 y 700 euros por locales en condiciones muy precarias, algunos incluso sin suministro eléctrico, lo que ha disparado la inquietud entre quienes intentan sacar adelante sus agrupaciones.

La falta de oferta se ha convertido en un auténtico muro para unas peñas que necesitan disponer de un local para poder registrarse formalmente, lo que genera una contradicción que inquieta cada vez más. Y es ahí donde aparece la gran paradoja. Para constituirse legalmente como peña es obligatorio contar con un local, pero cada vez resulta más complicado acceder a uno en condiciones razonables y a precios asumibles. Una pescadilla que se muerde la cola y que amenaza con dejar a muchas agrupaciones fuera de juego este año.

La consecuencia, advierten, sería muy seria para el ambiente festivo de San Pedro: sin peñas, las fiestas perderían buena parte de su esencia, su alegría en la calle y ese carácter popular que las hace únicas. Desde la asociación y desde distintos colectivos peñistas se apela ya a la colaboración ciudadana y, especialmente, a los propietarios de locales vacíos o en desuso para que faciliten alquileres temporales con precios moderados.

La petición no es caprichosa. Las peñas no solo aportan música, camisetas, charangas y ambiente; son también parte fundamental del tejido social de las fiestas, dinamizan la ciudad y sostienen una parte importante de la identidad festiva zamorana.

A todo ello se suma otro elemento que complica aún más la situación: la economía sumergida que rodea algunos alquileres de un solo mes. Muchos propietarios prefieren acuerdos informales, pero esa vía genera inseguridad tanto para quien alquila como para quien ocupa el local, especialmente por las posibles consecuencias derivadas de inspecciones municipales o de cualquier incidencia administrativa. Nadie quiere verse en mitad de las fiestas con problemas añadidos por no haber hecho las cosas con las garantías necesarias.

La sensación entre los peñistas es de inquietud, pero también de urgencia. Junio está a la vuelta de la esquina y, a día de hoy, el panorama sigue siendo poco claro. El temor es real: que la falta de locales termine por deslucir unas fiestas en las que las peñas son mucho más que un complemento. Son alma, son presencia, son tradición y son una de las imágenes más reconocibles de San Pedro.

Ahora, el llamamiento está hecho. La ciudadanía, los propietarios y también las administraciones tienen ante sí una situación que conviene atender antes de que sea demasiado tarde. Porque sin peñas, San Pedro no se entiende igual. Y porque Zamora no puede permitirse que la falta de espacios y los precios desorbitados apaguen una parte tan viva de sus fiestas.