La iglesia de San Andrés acogió este domingo la eucaristía presidida por el obispo de Zamora, Fernando Valera, en el marco del I Encuentro Effetá celebrado en la ciudad, una cita que reunió a jóvenes en torno a un retiro espiritual coincidiendo con la festividad del Buen Pastor.
Durante la homilía, el obispo dirigió un mensaje cercano a los participantes, invitándoles a “abrir su vida al amor de Dios” y a dejarse interpelar por la fe como experiencia transformadora. En sus palabras, recordó que en Cristo “nadie es insignificante”, subrayando la dignidad y el valor personal de cada creyente dentro de la comunidad.
Valera describió la voz de Jesús como un “susurro de esperanza que ilumina la vida y alimenta la fe”, en una celebración marcada por el ambiente de recogimiento y reflexión propio de este tipo de encuentros.
La eucaristía puso el broche final al retiro de Effetá en Zamora, que concluyó con un llamamiento a los jóvenes a vivir la fe desde una experiencia más profunda y personal.