Médicos se concentran en Zamora y reclaman un estatuto propio mientras piden incentivos para retener personal
Los médicos y facultativos de Castilla y León, coordinados por el Sindicato Médico CESM, se han concentrado este viernes en el hospital Virgen de la Concha para exigir un estatuto propio que dignifique su profesión y regule sus condiciones laborales.
Entre las demandas del sector se encuentran la regulación de la jornada laboral, descansos adecuados, conciliación familiar, desarrollo profesional motivador y reducción de la temporalidad, así como la regularización de guardias, jubilación flexible y formación sanitaria especializada mejor retribuida. Los profesionales insisten en que estas medidas son esenciales para garantizar la equidad laboral, la estabilidad profesional y la calidad asistencial en todo el Sistema Nacional de Salud.
Ana María García Sánchez, representante del sindicato CESM, explica que la repercusión de la huelga es sobre todo asistencial, más que por el número de médicos que secunden directamente los paros: “Por cada tres médicos sacamos el trabajo de cuatro. Queremos tener la misma regulación de jornada que otros profesionales del país. Si se requiere trabajo adicional, que sea voluntario y correctamente remunerado”. Los paros están programados una semana al mes hasta junio, y se mantendrán mientras no haya avances en la negociación con el Ministerio de Sanidad, que aún no se ha reunido con los comités de huelga como exige la ley.
Los pacientes han sido informados de las movilizaciones y muestran comprensión y apoyo, asumiendo la reorganización de citas sin cancelaciones previas.
Además, los profesionales destacan la necesidad de incentivos para retener médicos en hospitales menos atractivos, donde las vacantes quedan sin cubrir y se incrementa la carga laboral. “El sistema debería ser mucho más flexible. Cuando una ciudad más grande ofrece mejores condiciones, los médicos prefieren trasladarse. Hay que pensar en incentivos económicos o de otro tipo para fidelizar al personal”, señala García Sánchez.
Las concentraciones y movilizaciones buscan garantizar que los médicos puedan ejercer en condiciones dignas, fortaleciendo la calidad asistencial y la sostenibilidad del sistema sanitario, y reclamando un marco normativo que reconozca su formación, responsabilidades y carga de trabajo.