Las letras de Zamora que ya lucen en San Martín y que aparecieron en un comercio de Salamanca

Letras de Zamora en San Martín
Una parte del rótulo de la antigua Caja de Ahorros Provincial, obra del escultor Higinio Vázquez, se coloca ahora en este Paseo tras ser adquiridas por el Ayuntamiento por 1.300 euros
 

Zamora ha recuperado un pequeño pero significativo fragmento de su patrimonio artístico. Se trata de varias letras de aluminio que formaban parte del rótulo de la antigua Caja de Ahorros, ubicada en Santa Clara, y que fueron creadas por el escultor zamorano Higinio Vázquez en los años 70.

Estas letras, que se encontraban recientemente a la venta en un comercio de Salamanca, fueron adquiridas por el Ayuntamiento de Zamora por 1.300 euros. La iniciativa contó con la colaboración del escultor Carlos Piñel, quien alertó sobre la oportunidad de recuperar esta obra y propuso su instalación, según adelantó el concejal de Obras, Pablo Novo.

Actualmente, las letras se han colocado en el Paseo de San Martín, un entorno que combina espacios ajardinados y recientes intervenciones patrimoniales como el estanque del Sillón de la Reina y la Fuente de los Remedios, convirtiéndose en un nuevo atractivo para los paseantes y visitantes. La ciudad prevé que, con el ajardinamiento futuro de la muralla, esta intervención contribuirá aún más a poner en valor el patrimonio artístico local.

Pablo Novo destaca que la colocación de estas letras forma parte de una estrategia más amplia de recuperación y promoción del patrimonio de artistas zamoranos, como la reciente instalación de la escultura de Adán en la Plaza de Sagasta o la obra de Ricardo Flecha, en Olivares, reforzando la riqueza cultural y turística de la ciudad.

Como complemento a las letras, una placa relata la historia del rótulo con texto de Carlos Piñel: Este fragmento del rótulo con el nombre ZAMORA fue realizado hacia 1970 para la fachada de la antigua Caja de Ahorros Provincial de Zamora, situada en la calle Santa Clara. Su autor es el escultor zamorano Higinio Vázquez.

Las letras se modelaron de forma individual, fueron fundidas en aluminio y acabadas con herramientas manuales, aplicando posteriormente una pátina dorada que generaba un contraste vivo con el metal de base. Su estilo, muy característico, refleja tanto la estética de la época como la personalidad artística del autor.

Letras de Zamora aún con la estructura de fijación

Dos décadas después, el mismo escultor ejecutaría los altorrelieves de mármol y las grandes puertas metálicas que aún hoy distinguen la que fuera sede de Caja España en el edificio de La Marina, actualmente sede de la Junta de Castilla y León.

El nombre de Zamora: origen y evolución

Según los estudios del investigador Luis Cortés Vázquez, las primeras menciones del nombre de Zamora aparecen en el Concilio de Lugo del año 569, donde figura como Semure, iglesia vinculada a la diócesis de Astorga.

Existen monedas visigodas de la primera mitad del siglo VII acuñadas en Zamora con las denominaciones Semura, Senimure o Semure, así como documentos de la época en los que se registran formas como Çemora o Scemura.

La etimología resulta clara en su relación con el término bereber Azemur (“olivo silvestre”). No es casual que en la ciudad exista el histórico Barrio de Olivares. Varias ciudades norteafricanas conservan nombres similares —Zemmora, Zamoura, Zamora, Zamori— y también abundan topónimos como Ai-zmmuren o n-dz’mur. Incluso en monedas merovingias aparecen formas como Sinemuro y Sinemurum.

La analogía más llamativa, sin embargo, es la que conecta el antiguo Semure = Zamora con diversas localidades francesas: Semur-en-Brionnais, Semur (Sarthe) o Semur-en-Auxois.

Todo apunta a que el nombre Semure evolucionó por influencia de la etimología popular durante la presencia musulmana en la ciudad, después del año 711, identificándose con azemur (olivo silvestre o acebuche). De ahí resultaría un proceso fonético que desembocaría en la forma actual: Zamora.