La Justicia ha dado la razón al Ayuntamiento de Zamora frente a la impugnación presentada por el Sindicato de Policía en relación a los decretos de horas extraordinarias dictados durante la pasada Semana Santa. Así lo ha confirmado Laura Rivera, coordinadora del Área de Recursos Humanos, Igualdad y Cooperación, quien ha valorado la decisión judicial como una victoria del sentido común y de la planificación lógica de recursos públicos.
Según Rivera, el auto judicial respalda el principio de que “cuando más personal se necesita, más gente debe estar trabajando”, especialmente en contextos donde se requiere reforzar la seguridad y el orden, como ocurre en Semana Santa. La sentencia considera que los cuerpos de seguridad deben estar disponibles en los momentos de mayor demanda ciudadana, y subraya que es responsabilidad del Ayuntamiento planificar con antelación estas necesidades, evitando que la cobertura de servicios dependa exclusivamente de decisiones de última hora.
Rivera ha defendido que la práctica aplicada por el Consistorio no solo es coherente, sino también legal y necesaria, a pesar del rechazo del sindicato, que se ha mostrado contrario a los cuadrantes que incluían más efectivos en fechas clave. “No es lógico —ha señalado— que se planifique menos personal precisamente cuando más falta hace”.
Además, la coordinadora ha recordado que los agentes se comprometen voluntariamente a hacer horas extraordinarias durante un año completo, y solo pueden rehusar por causas justificadas. “Lo que ha ocurrido —apuntó— es una negativa sistemática, que entendemos como una medida de presión”.
Respecto al futuro, Rivera ha asegurado que la vía de negociación sigue abierta, aunque matiza que el Ayuntamiento debe abordar no solo los asuntos relativos a policía y bomberos, sino también cuestiones más amplias que afectan a todo el personal municipal, como la implantación de la carrera profesional.
“Estamos trabajando para mejorar la conciliación, y eso se logra con más planificación, no con improvisación”, concluyó Rivera, quien se mostró sorprendida por la dureza de la reacción sindical, aunque reafirmó la voluntad de seguir buscando acuerdos “a medida que se hacen propuestas concretas”.