El Home Lab del CIFP Ciudad de Zamora, modelo de innovación en la formación de futuros profesionales
La consejera de Educación de la Junta de Castilla y León, María Pardo, ha elegido el Centro Integrado de Formación Profesional (CIFP) Ciudad de Zamora para protagonizar su primer acto oficial al frente de la Consejería. Durante su visita, ha destacado el papel del centro como "un referente autonómico y nacional" y ha reafirmado la apuesta del Gobierno regional por una Formación Profesional "de calidad, práctica y estrechamente vinculada a las necesidades del tejido productivo".
Pardo subrayó que el CIFP Ciudad de Zamora cuenta con la distinción de Centro de Excelencia, un reconocimiento que, según afirmó, "está plenamente justificado" por su modelo educativo y por la constante adaptación de su oferta formativa. En la actualidad, el centro forma a más de 450 alumnos distribuidos en 32 grupos y continúa ampliando sus enseñanzas para responder a las demandas del mercado laboral.
Uno de los principales atractivos del centro es el Home Lab, una vivienda inteligente completamente domotizada que permite a los estudiantes entrenarse en situaciones reales relacionadas con los cuidados y la atención a las personas, un ámbito estratégico para la provincia de Zamora debido al envejecimiento de la población y al desarrollo de la denominada economía silver.
La consejera explicó que la Junta mantiene una escucha permanente con el tejido empresarial para adaptar la Formación Profesional a las necesidades laborales. En este sentido, recordó que recientemente se han incorporado nuevos ciclos de grado básico y medio relacionados con la seguridad, las actividades domésticas y el mantenimiento de edificios.
Pardo también puso en valor las inversiones realizadas en las instalaciones. Recordó que en la pasada legislatura se destinaron 230.000 euros al centro y anunció que en 2026 se invertirán más de 190.000 euros para mejorar la accesibilidad y continuar modernizando las instalaciones.
"La Junta no solo cuida el contenido de la formación, sino también el continente", señaló la consejera, quien insistió en que los alumnos deben formarse en espacios adaptados y equipados con las últimas tecnologías.
La titular de Educación destacó los buenos resultados que registra la Formación Profesional en Castilla y León. Según indicó, en los últimos cuatro años el número de estudiantes ha crecido más de un 23 %, pasando de 41.200 a más de 51.000 alumnos, mientras que la oferta de ciclos formativos se ha incrementado en un 53 %.
Además, remarcó que la inserción laboral supera el 85 % y que nueve de cada diez titulados encuentran empleo en su propia provincia, un dato que, aseguró, contribuye a fijar población y fortalecer el desarrollo económico del territorio.
Respecto al próximo curso escolar, María Pardo avanzó que la Consejería prevé un ligero incremento del alumnado en todas las etapas educativas, especialmente en Formación Profesional, con un crecimiento estimado de entre el 0,2 % y el 0,5 %.
Preguntada por la situación de los colegios del medio rural, la consejera expresó su deseo de que no cierre ningún centro educativo. Recordó que Castilla y León mantiene abiertas escuelas con tan solo tres alumnos y aseguró que cada caso se estudia "con muchísimo cariño y delicadeza", atendiendo también las peticiones de los alcaldes y de las familias.
Pardo defendió que la escuela rural constituye una de las señas de identidad del sistema educativo de Castilla y León y reiteró el compromiso de la Junta para mantener este servicio público siempre que sea posible, al considerarlo fundamental para favorecer el arraigo de las familias en los pequeños municipios.