La fe y la tradición toman las calles de Zamora en un multitudinario Corpus Christi
La mañana comenzó a las 10:00 horas con la Eucaristía en la iglesia de San Pedro y San Ildefonso, templo desde el que partió posteriormente la procesión con el Santísimo Sacramento. A las 11:00 horas, fieles, autoridades religiosas y numerosos zamoranos acompañaron al Señor por las calles del casco antiguo en una celebración marcada por el recogimiento, la tradición y el testimonio público de la fe.
El desfile procesional volvió a convertirse en una de las imágenes más características del Corpus Christi zamorano. Junto al cortejo religioso desfilaron los tradicionales gigantes y cabezudos, que aportaron el componente popular a una jornada profundamente arraigada en la identidad de la ciudad.
También regresó a las calles la emblemática Tarasca, una de las figuras más representativas de esta festividad, que volvió a recorrer el centro histórico tras permanecer expuesta desde este sábado en la Plaza Mayor.
La música acompañó en todo momento el desarrollo de la procesión gracias a la participación de la Banda de Cornetas y Tambores de la Cofradía de Jesús Nazareno Vulgo Congregación y de la Banda de Música de Zamora, que pusieron sonido a una celebración en la que se mezclaron tradición, patrimonio y sentimiento popular.
Durante el recorrido pudieron verse balcones engalanados y un ambiente solemne, con especial protagonismo para decenas de niños y niñas vestidos con sus trajes de Primera Comunión, que acompañaron al Santísimo en una estampa profundamente vinculada a la tradición cristiana de la ciudad.
El Corpus Christi volvió así a recordar la importancia de la Eucaristía para la comunidad cristiana zamorana, en una mañana de oración, adoración y presencia pública de la Iglesia en las calles de Zamora.