La escasez de medicamentos sigue siendo un desafío estructural para el sistema sanitario español y tiene un impacto directo en las farmacias de Castilla y León, incluyendo las de Zamora. Según el III Informe sobre desabastecimientos de medicamentos elaborado por LUDA Partners, en 2025 se registró un promedio trimestral de 5.397 productos distintos con faltas en la red de farmacias, lo que supone un incremento del 8 % respecto al año anterior.
El estudio se presentó públicamente y se basó en datos recopilados mediante la herramienta LUDA, utilizada en más de 3.700 farmacias de toda España. Gracias a esta tecnología, más de 600.000 pacientes pudieron continuar sus tratamientos pese a los problemas de suministro.
Medicamentos más afectados en Castilla y León
El informe destaca que los tratamientos para la diabetes fueron los más afectados, representando el 9 % de los productos con faltas, con Ozempic como uno de los más señalados. Le siguen los antibacterianos de uso sistémico, que suponen el 5 % de los desabastecimientos, con Furantoina y Zinnat como principales afectados. Los medicamentos para el glaucoma ocupan el tercer lugar, con un 4 % de incidencias, destacando Brimvera y Timabak.
Luis Martín Lázaro, cofundador de LUDA Partners, subrayó que “el desabastecimiento de medicamentos es un problema que afecta a todo el sistema sanitario y requiere medidas que, aunque no sean definitivas, ayuden a paliar su impacto”. También resaltó que “la tecnología se ha convertido en una gran aliada para resolver problemas complejos, y el sector farmacéutico no es ajeno a esta realidad; LUDA es un ejemplo de cómo puede mitigar las consecuencias del desabastecimiento”.
Lenzetto, protagonista de 2026
El informe evidencia que los problemas de suministro no se limitan a un solo fármaco ni a picos puntuales de demanda. En 2024, Concerta registró los mayores desabastecimientos; en 2025, fue Anafranil, mientras que en los primeros meses de 2026 el medicamento con más incidencias ha sido Lenzetto, indicado para tratar los síntomas derivados de la deficiencia de estrógenos tras la menopausia.
El análisis confirma que ningún área terapéutica está exenta de sufrir desabastecimientos, lo que refuerza la necesidad de implementar estrategias eficaces para que los pacientes puedan continuar sus tratamientos de forma rápida y segura. La prioridad es especialmente relevante ante casos documentados en otros países con consecuencias graves derivadas de la falta de medicamentos.