CGT Enseñanza Zamora rechaza las evaluaciones de diagnóstico de la LOMLOE y pide su eliminación

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El sindicato denuncia que las pruebas externas previstas en abril mantienen un modelo “injusto, inútil y contrario a la escuela pública”.

 

La sección de Enseñanza de CGT en Zamora ha mostrado su rechazo frontal a las evaluaciones de diagnóstico que se realizarán en Castilla y León los días 27, 28 y 29 de abril al alumnado de 4º de Primaria y 2º de ESO, al considerar que perpetúan un modelo educativo basado en el control y la estandarización.

Desde el sindicato critican que, pese a aplicarse bajo el marco de la LOMLOE, estas pruebas “mantienen intacta la lógica de la LOMCE”, sin introducir cambios reales en el sistema de evaluación y reforzando, a su juicio, la desconfianza hacia la escuela pública y el profesorado.

CGT sostiene que estas evaluaciones suponen una herramienta de control externo que ignora la realidad de las aulas, restando valor a la evaluación continua y al trabajo diario docente. Además, denuncian que imponen un modelo homogéneo que no respeta la diversidad del alumnado ni sus ritmos de aprendizaje, lo que consideran contrario al principio de inclusión educativa.

Entre las principales críticas, el sindicato señala también que estas pruebas generan estrés innecesario en el alumnado, transformando el proceso educativo en una dinámica competitiva, y que reducen el currículo a materias evaluables como lengua, matemáticas e inglés, dejando en segundo plano otras áreas fundamentales para el desarrollo integral.

Asimismo, advierten de que este sistema fomenta la clasificación y comparación entre centros educativos, abriendo la puerta a dinámicas competitivas alejadas de la equidad.

CGT Enseñanza Zamora subraya que los resultados de estas evaluaciones no se traducen en mejoras reales, como el refuerzo de plantillas, la reducción de ratios o el aumento de recursos en los centros con mayores necesidades.

Por todo ello, la organización exige la eliminación de las pruebas externas estandarizadas y reclama una evaluación formativa, continua y contextualizada, basada en el conocimiento directo del alumnado y orientada a garantizar una educación pública “de calidad, inclusiva y equitativa”.