Del calor sofocante a la lluvia, Zamora cambia el sol por los paraguas en cuestión de horas
Zamora ha vivido este miércoles uno de esos bruscos cambios meteorológicos tan característicos del verano. La jornada comenzó con un ambiente plenamente estival, cielos despejados, sol radiante y temperaturas que superaron ampliamente los 30 grados, animando a numerosos vecinos a llenar calles, terrazas y espacios públicos de la capital.
Sin embargo, el panorama cambió radicalmente con el avance de la tarde. Las nubes comenzaron a ganar terreno y, tal y como había advertido la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), la lluvia terminó descargando con fuerza sobre la ciudad, dejando imágenes completamente diferentes a las registradas apenas unas horas antes.
Las precipitaciones sorprendieron a muchos ciudadanos. Donde durante la mañana predominaba el bullicio y la actividad propia de una jornada calurosa de junio, por la tarde se impusieron los paraguas, los refugios improvisados y unas calles prácticamente desiertas bajo la lluvia.
Este episodio meteorológico se enmarca dentro del aviso amarillo activado por la AEMET para toda la provincia de Zamora ante la previsión de lluvias y tormentas. La alerta permanecerá vigente desde las 13:00 horas del miércoles hasta la medianoche del jueves y contempla la posibilidad de fenómenos localmente intensos.
Además de las precipitaciones, la agencia meteorológica advirtió de la posibilidad de tormentas acompañadas de fuertes rachas de viento e incluso granizo en algunos puntos de la provincia.
La llegada de la lluvia ha servido también para aliviar, aunque sea de forma momentánea, la sensación de bochorno acumulada durante las últimas jornadas. No obstante, el calor continuará siendo protagonista en los próximos días y la inestabilidad atmosférica seguirá favoreciendo la aparición de tormentas típicas del verano.
De hecho, las previsiones apuntan a que este viernes podrían repetirse episodios tormentosos en distintos puntos de la provincia, por lo que se recomienda seguir con atención las actualizaciones meteorológicas y extremar la precaución ante posibles fenómenos adversos.