Aumentan las esperas, pero la Junta insiste en que la sanidad de Zamora es “de calidad”

Consultas externas del Hospital Virgen de la Concha
Desde enero hasta abril, además, se han cancelado 78 consultas externas con especialistas como consecuencia de esta situación

La sanidad en la provincia de Zamora vuelve a situarse en el foco tras la publicación de los últimos datos sobre listas de espera, que reflejan un repunte en el número de pacientes pendientes de atención especializada. Según distintas estimaciones, más de 15.600 personas estarían aún a la espera de recibir cita con el especialista, una cifra que evidenciaría un empeoramiento respecto al cierre de 2025.

Sin embargo, el delegado territorial de la Junta en Zamora, Fernando Prada, ha cuestionado la fiabilidad de estos datos, asegurando que “cada vez se oye una cifra diferente” y que muchas de ellas “no son reconocibles”, al considerar que se manejan números “aleatorios” que no reflejan con precisión la realidad sanitaria de la provincia.

Prada ha vinculado el incremento de las demoras a la huelga médica sostenida durante los últimos diez meses, que ha tenido un impacto directo en la actividad asistencial. Solo en la última semana, según explicó, se suspendieron siete intervenciones quirúrgicas y 564 consultas. Desde enero hasta abril, además, se han cancelado 78 consultas externas con especialistas como consecuencia de esta situación.

El representante de la Junta también ha insistido en que uno de los principales problemas estructurales es la falta de profesionales sanitarios, una carencia que, a su juicio, dificulta la reducción de las listas de espera. En este sentido, recordó que miles de aspirantes no han podido acceder a plazas de formación sanitaria, lo que limita la incorporación de nuevos médicos al sistema.

A pesar de las dificultades, Prada defendió que el sistema sanitario zamorano mantiene niveles de calidad bien valorados por los usuarios y subrayó que la Gerencia de Asistencia Sanitaria trabaja “intensamente” para revertir la situación y reducir las demoras “con prudencia y colaboración” de todos los profesionales.