Hace un año España se quedó a "oscuras"

El apagón saca a la luz el trabajo silencioso de la REMER en Zamora: reconocimiento a Lorenzo Ferrero tras diez años de servicio

Lorenzo Ferrero en la Plaza de la Constitución de Zamora

A las 12:33 horas del 28 de abril de 2025, la península ibérica sufrió un apagón generalizado que dejó sin suministro eléctrico a gran parte del territorio y evidenció la fragilidad de las comunicaciones en emergencias, así como el papel de redes alternativas como la REMER (Red de Radio de Emergencia). En ese contexto, la Subdelegación del Gobierno en Zamora ha reconocido la labor de Lorenzo Ferrero Garrote, tras diez años de servicio voluntario en apoyo a Protección Civil, en una trayectoria marcada por la discreción y la disponibilidad en situaciones críticas.

El apagón eléctrico del 28 de abril de 2025, hace justamente un año, volvió a evidenciar hasta qué punto la vida cotidiana depende de sistemas de comunicación frágiles cuando se produce un colapso generalizado. En ese contexto, Zamora ha querido reconocer la labor de quienes actúan cuando todo se detiene. Uno de ellos es Lorenzo Ferrero Garrote, integrante de la Red de Radio de Emergencia (REMER), distinguido en la Subdelegación del Gobierno por su implicación voluntaria durante la última década.

El acto estuvo presidido por el subdelegado del Gobierno en Zamora, Ángel Blanco, que puso en valor una labor que permanece fuera del foco público, pero que resulta clave cuando las comunicaciones convencionales dejan de funcionar y la gestión de emergencias exige coordinación inmediata.

Más allá del componente técnico, Ferrero encarna el perfil más humano de este voluntariado: una dedicación constante, sostenida en el tiempo, sin horarios ni compensación económica, vinculada únicamente a la idea de servicio público y ayuda en situaciones críticas. Su llegada a la REMER se produjo a través de otros radioaficionados de la provincia, en un entorno donde la afición a la radio terminó convirtiéndose en una herramienta útil en escenarios reales de emergencia.

Durante el apagón del pasado año, la red volvió a activarse en distintos puntos del país. En Zamora, los voluntarios participaron en tareas de coordinación e información sobre el terreno, aportando datos esenciales en un momento en el que las comunicaciones comerciales quedaron inoperativas.

Ferrero resume aquella experiencia como una constatación clara de la dependencia tecnológica actual: cuando fallan los sistemas habituales, la radio se convierte en uno de los pocos canales capaces de mantener una comunicación básica y operativa en situaciones límite.

La REMER, con 15 radioaficionados en Zamora y nacida en torno al Mundial de Fútbol de 1982, continúa hoy como una estructura distribuida en todo el país. Sus integrantes son radioaficionados con licencia que colaboran de forma voluntaria, combinando formación técnica con simulacros y ejercicios periódicos, además de intervenciones en eventos deportivos y emergencias reales como incendios forestales o cortes de suministro.

En la provincia de Zamora, su presencia ha ganado relevancia en los últimos años ante episodios de incendios y situaciones de crisis en las que la estabilidad de las comunicaciones resulta determinante. El reconocimiento a Ferrero se enmarca en esa realidad y vuelve a poner el foco en un colectivo discreto, poco visible institucionalmente, pero considerado estratégico en la gestión de emergencias, especialmente tras el impacto del apagón del pasado año.