Cinco claves para desconectar de verdad este verano y combatir la fatiga mental, según los neuropsicólogos
Llegar a las vacaciones con la sensación de no poder concentrarse, olvidar tareas sencillas o terminar la jornada con la mente agotada es más frecuente de lo que parece. Los expertos advierten de que no siempre se trata de cansancio físico: detrás de esa sensación suele encontrarse la denominada fatiga cognitiva, un desgaste cerebral provocado por meses de estrés, multitarea y toma constante de decisiones.
Con motivo del inicio del periodo estival, NeuronUP, plataforma española especializada en evaluación y rehabilitación cognitiva, ha elaborado una guía con recomendaciones para aprovechar las vacaciones como una oportunidad para que el cerebro recupere recursos esenciales como la atención, la memoria o la capacidad de planificación.
La neuropsicóloga Valeria Medina explica que muchas personas llegan al verano pensando que únicamente necesitan descansar físicamente, cuando en realidad su cerebro lleva meses sometido a una elevada carga de trabajo.
"El cerebro lleva meses sosteniendo elevados niveles de atención, memoria de trabajo, planificación y toma de decisiones. El descanso permite recuperar parte de esos recursos, pero también es importante ofrecerle experiencias diferentes que favorezcan su recuperación", señala la especialista.
Un descanso que también necesita el cerebro
Los expertos recuerdan que reducir el ritmo diario, romper con la rutina y disminuir los niveles de estrés favorece la recuperación de funciones cognitivas esenciales. Dormir mejor, realizar actividad física y dedicar tiempo a actividades placenteras contribuye a reducir el cortisol y mejora el rendimiento mental.
Según NeuronUP, las vacaciones permiten recuperar capacidades fundamentales para el día a día, como mantener la atención, planificar tareas, tomar decisiones, adaptarse a los cambios o gestionar mejor la información.
Cinco consejos para hacer un "reset" mental
Los especialistas proponen cinco hábitos sencillos para reducir la carga cognitiva acumulada durante el año:
- Reservar tiempo para no hacer nada. Disponer de momentos sin obligaciones ni estímulos constantes ayuda al cerebro a salir del estado permanente de alerta.
- Cambiar de entorno y de rutina. Descubrir nuevos lugares, aprender una actividad diferente o modificar los hábitos cotidianos favorece la creación de nuevas conexiones neuronales.
- Reducir la hiperconectividad. Desconectar del correo electrónico, las redes sociales y las notificaciones durante parte del día permite disminuir la sobrecarga de información.
- Dormir bien y mantenerse activo. Caminar, nadar, montar en bicicleta o practicar senderismo, junto con un descanso suficiente, mejora la memoria, la atención y las funciones ejecutivas.
- Estimular el cerebro disfrutando. Leer, cocinar recetas nuevas, resolver puzles, aprender algunas palabras de otro idioma o jugar a juegos de estrategia mantiene activa la mente sin la presión del trabajo.
Los neuropsicólogos concluyen que las vacaciones representan mucho más que un periodo de descanso físico: son una oportunidad para recuperar el equilibrio mental, reducir la fatiga cognitiva acumulada durante el año y regresar con un cerebro más preparado para afrontar los retos cotidianos.