¿Está Zamora preparada para acoger a los militares de Monte la Reina?: Tropa y Marinería piden vivienda pública y servicios
La discusión en torno a la implantación del cuartel de Monte la Reina vuelve a situar a Zamora ante un desafío doble: acoger a los militares y sus familias que llegarán en los próximos años, pero también atender las carencias estructurales, especialmente en vivienda y servicios básicos, que limitan la capacidad real de respuesta de la ciudad y la provincia.
El portavoz de Ahora Decide, Manuel Fuentes, aseguró que Zamora “está preparada para recibir a los militares”, siempre que la llegada de hasta 1.300 efectivos y sus familias –según los planes previstos para 2027– se articule con una planificación integral de servicios y vivienda que no existe hoy en día. El proyecto de reactivación del antiguo campamento militar en Toro contempla la implantación de una base moderna en suelos rústicos y la creación de infraestructuras específicas, con una inversión superior a 130 millones de euros en equipamientos y urbanización.
Fuentes fue especialmente crítico con la política de vivienda de la Junta de Castilla y León, gobernada por el Partido Popular. Según expuso, si el PP continúa gobernando la Junta, y atendiendo a sus propias cifras y declaraciones públicas, harían falta más de 250 años para cubrir las necesidades reales de vivienda de la provincia de Zamora.
El portavoz de Ahora Decide recordó que el Ayuntamiento de Zamora ha cedido suelo a la Junta para la construcción de 42 viviendas para jóvenes en la calle Burgos, que ya se encuentran en ejecución, y ha manifestado su disposición a poner más suelo a disposición autonómica sin ningún problema si existe voluntad política.
Sin embargo, Fuentes denunció que el Consistorio, teniendo plenas competencias, no ha actuado sobre su propio patrimonio inmobiliario. En concreto, señaló que la institución municipal dispone de 32 viviendas de su propiedad en la avenida Galicia, en uno de los barrios de la ciudad, que no han sido rehabilitadas ni puestas en uso pese a llevar once años gobernando. “Tienen edificios, tienen competencias y tienen necesidad social, pero no han hecho nada”, resumió.
El portavoz de Ahora Decide subrayó que la urgencia en materia de vivienda es ya una evidencia, con subidas superiores al 10% en el último año tanto en precios de compra como de alquiler. En Zamora, el alquiler de una vivienda de tres habitaciones supera ya los 700 euros, mientras que en Toro se sitúa entre 550 y 600 euros, según datos trasladados por inmobiliarias de la zona. Una situación que, advirtió, exige actuaciones inmediatas y coordinadas entre todas las administraciones, más aún cuando en Toro hay cerca de un centenar de personas interesadas en alquilar o comprar vivienda, en su mayoría vinculadas a proyectos de plantas fotovoltaicas.
Por su parte, el presidente de la Asociación de Tropa y Marinería, Marco Antonio Gómez, advirtió de que la situación de los militares es grave y estructural, una realidad que la asociación lleva años trasladando sin respuesta al Ministerio de Defensa, que mantiene una actitud de “silencio y olvido”. Alertó de que la llegada prevista de unos 1.300 militares, a los que hay que sumar sus familias, se está planteando sin anticipación ni planificación social, pese a que un soldado percibe 1.326,90 euros netos al mes, una cifra incompatible con el actual mercado de vivienda en Zamora y su entorno.
El representante subrayó que no se puede implantar un cuartel sin garantizar previamente alojamiento, infraestructuras y servicios básicos, como guarderías, colegios, transporte o carreteras seguras, recordando que los militares trabajan 24 horas al día, siete días a la semana, y que cuando surgen los problemas no acuden a Defensa, sino a los ayuntamientos y a la Junta. Denunció que se está “empezando la casa por el tejado”, con avances en el perímetro y el campo de maniobras, pero sin soluciones para la vida cotidiana de quienes serán destinados.
También advirtió de que muchas plazas no se cubrirán de forma voluntaria, lo que derivará en destinos forzosos, estancias temporales y una alta rotación de personal, frustrando cualquier efecto de arraigo. “Si los militares vienen sin familia, sin vivienda y sin servicios, al año se marcharán”, señaló, insistiendo en que sin coordinación entre Defensa, Junta y ayuntamientos, Monte la Reina puede acabar generando más problemas que oportunidades para Zamora y su territorio.