DO Toro brilla en el mundo: 91 puntos Parker y Suckling para su vino de 10 euros

Vino Flor de Vetus. Foto Bodega Vetus

“Flor de Vetus”, reconocido por Wine Searcher entre los mejores vinos del mundo por apenas 10 euros, ha conquistado también a los mejores críticos internacionales con altas puntuaciones

Entre viñas que se extienden por suelos de arcilla y arena y un clima extremo que marca cada vendimia, los vinos de la DO Toro se han ganado un lugar en la élite mundial. La añada 2022 acaba de llegar a las tiendas y ya ha recibido 91 puntos de Parker y Suckling, demostrando que calidad y precio accesible pueden ir de la mano: hablamos de vinos de alta expresión por apenas 10 euros.

La historia vitivinícola de la zona se remonta al siglo XII, y cada racimo de tinta de Toro, pariente del tempranillo, concentra la fuerza de un clima duro y de siglos de tradición. Esa intensidad se refleja en vinos potentes, estructurados y con capacidad de guarda, que hablan del territorio tanto como de quienes los cultivan.

Entre las bodegas que sobresalen en la región, Vetus ha sabido combinar respeto por la tradición y apuesta por la innovación. Desde 2003, la familia Antón, al frente de Artevino FW, trabaja parcelas seleccionadas con un objetivo claro: reflejar la fuerza y personalidad de la tinta de Toro, sin perder frescura ni equilibrio. La inauguración de su bodega moderna en 2008 consolidó su reputación, situándola entre los referentes más sólidos de la DO.

Hoy, los vinos de Toro no solo conquistan España, sino que ganan espacio en mercados internacionales, mostrando que una denominación histórica puede adaptarse al mercado global sin perder su esencia. La DO Toro se presenta así como un territorio imprescindible para quienes buscan vinos con carácter, historia y relación calidad-precio.

Flor de Vetus: un vino fresco que respira Toro

De las 20 hectáreas de viñedo que rodean la bodega en Villabuena del Puente nace Flor de Vetus, un vino que combina frescura, amabilidad y tipicidad. No es un vino pesado ni recargado; es la expresión suave y elegante de la tinta de Toro, pensada para disfrutar desde la primera copa.

Los viñedos, plantados en espaldera (cordón royat) alrededor de 1990, permiten una maduración uniforme, reflejando cada año la fuerza del clima de la región. El vino está elaborado con 100% tinta de Toro, lo que garantiza aromas y sabores auténticos de la denominación.

Su fermentación alcohólica se realiza en depósitos de acero inoxidable de doble “pissage”, mientras que la maloláctica también se desarrolla en acero, preservando limpieza aromática y frescura. Tras la fermentación, el vino descansa 12 meses en barrica, repartidos entre 50% roble americano y 50% roble francés, combinando barricas nuevas y de segundo año para aportar complejidad sin sobrecargar la expresión frutal.

El resultado es un vino de color cereza picota profundo con ribete violáceo, en nariz aparecen frutas rojas y negras maduras, matices de regaliz, especias y ligeros toques lácteos, y un fondo de caramelo, café y pan tostado. En boca es potente y fresco, cálido y glicérico, con taninos suaves que invitan a beber con placer y a descubrir la identidad de la DO Toro en cada sorbo.

FUENTE: ESQUIRE