Toro inicia la segunda fase de transformación de la Plaza de Santa Marina
El Ayuntamiento de Toro ha puesto en marcha la Fase II de urbanización de la Plaza de Santa Marina, un proyecto incluido en los Presupuestos de 2026 que contempla una inversión de 220.000 euros para la renovación integral de este espacio céntrico de la ciudad.
La actuación prevé una mejora completa de las infraestructuras, con la renovación de redes de abastecimiento y saneamiento, la pavimentación de la zona central y la mejora del acerado en la prolongación hacia la calle El Sol, además de la reorganización del entorno para hacerlo más accesible y peatonal.
El proyecto también incluye la actuación en el nudo de conexión entre las calles Corredera, Amor de Dios y el vial hacia la calle El Sol, donde se ejecutará la renovación de servicios urbanos y la mejora del pavimento, actualmente deteriorado. Para esta intervención complementaria, el Consistorio está pendiente de una posible financiación adicional procedente de los Fondos de Cohesión de la Junta de Castilla y León.
En este contexto, el Ayuntamiento ha querido responder a las críticas realizadas por algunos profesionales del taxi sobre la ubicación de la parada en la plaza de Santa Marina, señalando que las obras no han finalizado y que resulta prematuro realizar valoraciones sobre la actuación en curso.
El Consistorio subraya además que no se ha eliminado el servicio de taxi, sino que se ha producido un traslado dentro del mismo entorno de la plaza, como parte de la reorganización general prevista en el proyecto de urbanización.
Desde el equipo de gobierno se considera que las quejas expresadas no se ajustan a la realidad actual de la intervención y se enmarcan en una fase todavía en desarrollo de las obras.
Paralelamente, el Ayuntamiento destaca que numerosos vecinos y usuarios ya están valorando de forma positiva la nueva configuración peatonal del espacio, que permite un tránsito más cómodo y seguro al reducir la convivencia directa con el tráfico rodado.
El Consistorio recuerda que este tipo de transformaciones requieren un periodo de adaptación, aunque confía en que la humanización del espacio público contribuya a la mejora y revalorización del entorno urbano, consolidando una plaza más accesible, funcional y amable para la ciudadanía.