Toro y la Azucarera refuerzan su alianza para impulsar el empleo y la formación industrial

Reunión alcalde de Toro y Azucarera
El Ayuntamiento y la empresa analizan nuevas líneas de colaboración para consolidar la actividad económica y mejorar la formación vinculada a la industria local.

El alcalde de Toro, Carlos Rodríguez Casares, ha mantenido una reunión de trabajo con representantes de Azucarera con el objetivo de reforzar la cooperación entre el Ayuntamiento y una de las empresas con mayor peso en el tejido económico del municipio, especialmente en el ámbito agroalimentario.

El encuentro ha servido para analizar la situación actual de la planta, así como las principales líneas de desarrollo de la compañía en la ciudad y su impacto en el empleo y la actividad económica de la zona. Ambas partes han coincidido en la importancia de seguir avanzando en proyectos que impulsen la competitividad del sector.

En la reunión han participado responsables de la empresa como Laura Diego, directora de la planta de Toro; Elba Rosique, responsable de la Unidad de Remolacha; e Isabel Vasserot, directora de Relaciones Institucionales y Sostenibilidad, quienes han detallado la nueva etapa organizativa de la compañía tras la centralización en Toro de la gestión agronómica de la remolacha.

Esta reorganización busca mejorar la eficiencia de los procesos, reforzar el seguimiento del cultivo y estrechar la relación con los agricultores, un sector clave en la economía de la comarca.

La planta de Toro cuenta actualmente con más de un centenar de trabajadores fijos, además de personal fijo discontinuo y eventual, consolidándose como uno de los principales motores industriales del municipio.

Durante el encuentro, el alcalde ha subrayado la importancia de mantener una relación directa con las empresas asentadas en la ciudad para conocer sus necesidades y seguir apoyando la creación de empleo y el desarrollo económico local.

Asimismo, desde la compañía se ha mostrado apoyo a la iniciativa del Ayuntamiento para solicitar a la Junta de Castilla y León la implantación de ciclos de Formación Profesional en Mecatrónica y Soldadura, una medida orientada a mejorar la cualificación de los jóvenes y dar respuesta a la demanda de perfiles técnicos en el sector industrial de la comarca.