Bodega Numanthia impulsa la viticultura sostenible en Toro con un proyecto de biodiversidad junto a GREFA
La Bodega Numanthia, en colaboración con la organización conservacionista GREFA, ha dado un nuevo impulso a su estrategia de sostenibilidad con una jornada técnica celebrada en su finca de Valdefinjas (Venialbo, Zamora), centrada en la biodiversidad y la transformación ecológica del viñedo. El encuentro consolida un proyecto iniciado en 2021 que busca reforzar la resiliencia del ecosistema vitícola y mejorar la interacción entre agricultura y entorno natural.
El proyecto se apoya en un modelo de viticultura ecológica y regenerativa, en el que el viñedo se concibe como un sistema vivo donde conviven flora, fauna y actividad agraria. En este marco, el trabajo conjunto con GREFA ha permitido desarrollar un inventario detallado de biodiversidad entre 2023 y 2024, en el que se ha identificado una notable presencia de quirópteros, insectos polinizadores y especies de flora local, algunas en situación de especial sensibilidad.
Estos resultados han servido para diseñar nuevas actuaciones orientadas a reforzar la biodiversidad funcional del viñedo, con la implicación directa del equipo técnico y los viticultores de la bodega. El objetivo es consolidar un entorno donde la presencia de fauna auxiliar contribuya de forma directa a la salud de las cepas y al equilibrio ecológico del cultivo.
Entre las medidas aplicadas destaca la implantación en 2023 del sistema Keyline en la parcela de Las Arras, una técnica que reorganiza las líneas de plantación siguiendo las curvas de nivel del terreno para mejorar la infiltración del agua, reducir la erosión y optimizar la estructura del suelo. Esta intervención se enmarca en la estrategia de adaptación al cambio climático, con la vista puesta en la sostenibilidad a largo plazo del viñedo.
A esta línea de trabajo se suma la reciente finalización, el pasado 18 de marzo, de nuevas infraestructuras de gestión hídrica mediante swales, diseñadas para mejorar la retención y distribución del agua en el terreno, beneficiando tanto al cultivo como a la fauna asociada.
El proyecto prevé además la evolución de este entorno hacia un espacio de alta biodiversidad, con la presencia de aves, anfibios, insectos y murciélagos, ya documentados en el área. En esta fase se han incorporado nuevas acciones como la plantación de setos vegetales permanentes y la instalación de cajas nido, concebidas como infraestructuras ecológicas para favorecer la fauna auxiliar y crear corredores naturales dentro del viñedo.
“Este es un día de acción, de compromiso real con la tierra y con el futuro de nuestros vinos”, subrayó Marine Roussel, enóloga y responsable de sostenibilidad de la bodega, en referencia a la implicación del equipo en las actuaciones desarrolladas en el terreno.
El proyecto se integra en el programa global de Moët Hennessy, Living Soils Living Together, una iniciativa orientada a la regeneración de suelos, la mitigación del cambio climático y la promoción de modelos agrícolas más equilibrados.