Zamora pisa aguas fecales: dos meses de mierda en Cristo Rey sin solución

Cristo rey aguas fecales
Zamora convive con aguas fecales en Cristo Rey: “Entramos al portal pisando mierda”. Vecinos denuncian que una trampilla del alcantarillado lleva más de dos meses expulsando aguas fecales en plena calle. Limpiezas puntuales, llamadas al Ayuntamiento y avisos a la Policía no han logrado una solución definitiva. Si algún responsable municipal quiere ofrecer explicaciones o informar sobre las actuaciones previstas, Zamora News queda abierto a recoger su versión.

Hay noticias que incomodan. Y esta es una de ellas. Pero si algo caracteriza al periodismo es que no está para maquillar la realidad, sino para contarla tal y como es.

Y la realidad hoy en la Plaza de Cristo Rey de Zamora es tan simple como desagradable: los vecinos llevan más de dos meses conviviendo con aguas fecales en plena calle.

Sí, han leído bien.

Aguas fecales.

Desde aproximadamente las pasadas Navidades, una trampilla del alcantarillado situada en esta zona del barrio lleva emanando residuos que terminan extendiéndose por la acera y la calzada. Durante el día el problema se percibe menos, pero por la tarde y especialmente por la noche el olor es insoportable.

Papel higiénico, restos orgánicos y agua sucia que se filtra hacia portales y locales cercanos. Una escena que, según los vecinos, se repite día tras día sin que nadie dé una solución definitiva.

Cristo rey aguas fecales

Un problema de salud pública

Los residentes de la zona aseguran haber avisado en numerosas ocasiones. Han llamado al Ayuntamiento, han acudido servicios de limpieza e incluso una cuba para vaciar parte de la red. Pero el resultado siempre es el mismo: una limpieza puntual que dura apenas unas horas.

Al día siguiente todo vuelve a empezar.

Mientras tanto, el vecindario convive con un problema que va mucho más allá de una simple molestia.

Quienes viven en los portales cercanos denuncian que las aguas fecales terminan entrando en los accesos a las viviendas, obligando a los vecinos a limpiar constantemente suelos y descansillos. El olor, aseguran, se cuela incluso dentro de las casas.

Cristo rey aguas fecales

“Entramos pisándolo y lo metemos para dentro del portal. Huele todo el edificio. Es una auténtica cerdada”, explica una vecina afectada.

La situación no solo afecta a las viviendas. Junto a uno de los portales existe también un almacén vinculado a una farmacia donde se guarda material sanitario. Según relatan, las humedades provocadas por las filtraciones han obligado incluso a dar parte al seguro.

Llamadas, avisos… y silencio

Los vecinos hablan de decenas de llamadas a los servicios municipales. También el responsable del cercano bar Numancia habría avisado en varias ocasiones ante la persistencia del problema.

Incluso la Policía llegó a acudir tras una llamada vecinal para comprobar la situación.

Pero la sensación general en el barrio es de abandono.

“Vienen, limpian un poco y se marchan. Pero al día siguiente estamos exactamente igual. Y así llevamos más de dos meses”, denuncian.

Cristo rey aguas fecales

Zamora no puede permitirse esto

La cuestión ya no es estética. Ni siquiera es solo un problema vecinal.

Es un problema de salubridad pública.

Decenas de personas pasan cada día por esa calle, pisan ese suelo y respiran ese aire. Y mientras tanto, los vecinos siguen preguntándose lo mismo:

¿De verdad nadie puede solucionar definitivamente una fuga de aguas fecales que lleva más de dos meses en plena ciudad?

En una Zamora que presume de patrimonio, turismo y calidad de vida, situaciones como esta no deberían prolongarse durante semanas sin una respuesta eficaz.

Porque hay problemas que no admiten más excusas.

Y este es uno de ellos.

Los vecinos piden una solución inmediata

Los residentes de la zona aseguran que ya no se trata solo de una cuestión de molestias vecinales, sino de un problema evidente de salud pública.

Cada día decenas de personas pasan por la zona, pisan los restos que salen del alcantarillado y conviven con un olor que describen como “vomitivo”.

El vecindario insiste en que no busca confrontación, sino una solución definitiva a un problema que lleva demasiado tiempo sin resolverse.

“Solo queremos que lo arreglen de una vez. No pedimos nada extraordinario, pedimos poder entrar a casa sin pisar aguas fecales”.