Zamora alcanza los 43 grados y afronta otra noche tropical en plena ola de calor
Zamora vive una de las semanas más sofocantes que se recuerdan en los últimos años. La provincia se encuentra inmersa en un episodio de calor extremo que está llevando los termómetros a registros de récord y que mantendrá las temperaturas disparadas, al menos, hasta el próximo jueves, según las previsiones meteorológicas.
La imagen de este martes ha sido la de una ciudad abrasada por el sol. Los paneles informativos y termómetros urbanos llegaron a marcar hasta 43 grados centígrados en algunos momentos puntuales de la tarde, mientras que la mayoría de los indicadores repartidos por la capital superaban ampliamente la barrera de los 40 grados.
Las horas más duras del día se concentraron entre las cuatro y las siete de la tarde, cuando el aire procedente del desierto y la intensa calima elevaron la sensación térmica hasta niveles difíciles de soportar. Calles prácticamente vacías, terrazas a medio gas y numerosos ciudadanos buscando refugio en zonas climatizadas fueron algunas de las imágenes habituales durante una jornada marcada por el calor extremo.
La situación tampoco ofrece demasiado alivio durante la noche. Las conocidas como noches tropicales continúan instaladas en la provincia y los termómetros apenas logran descender por debajo de los 20 o 21 grados en las horas previas al amanecer. Un escenario que dificulta el descanso y aumenta la sensación de agotamiento acumulado tras varios días consecutivos de temperaturas excepcionales.
Los servicios de emergencias han incrementado sus intervenciones relacionadas con golpes de calor, mareos y cuadros de deshidratación, especialmente entre personas mayores, trabajadores expuestos al sol y ciudadanos con patologías previas. Las autoridades sanitarias insisten en la necesidad de extremar las precauciones, mantenerse hidratado, evitar la exposición solar durante las horas centrales del día y prestar especial atención a menores y personas vulnerables.
La preocupación también se traslada al monte. El elevado riesgo de incendios ha llevado a suspender numerosas hogueras previstas con motivo de la celebración de San Juan en diferentes localidades de la provincia. Una decisión que, aunque dolorosa para muchas tradiciones, busca evitar cualquier incidente en un escenario meteorológico especialmente peligroso.
La Junta de Castilla y León ha prorrogado la situación de alerta por altas temperaturas y riesgo extremo hasta, al menos, el próximo 25 de junio, manteniendo activados los protocolos de vigilancia y prevención.
Mientras tanto, Zamora afronta la llegada de la noche más corta del año bajo un calor asfixiante que no da tregua. Una provincia acostumbrada a los contrastes climáticos vuelve a enfrentarse a una de esas semanas que quedan grabadas en la memoria colectiva, cuando salir a la calle se convierte en un ejercicio de resistencia y cada sombra se transforma en un pequeño oasis frente a una auténtica flama de verano.