Segunda noche de apagones en el centro de Zamora: San Torcuato, Sagasta y la zona de los Pinchos vuelven a quedar a oscuras

santorcuato a oscuras
Negocios y algunas viviendas sufren otro corte nocturno sin que, por el momento, exista una explicación pública sobre su origen ni sobre el tiempo previsto para recuperar el suministro. El alumbrado público está teniendo problemas sin que de momento se hayan explicado los responsables.
El centro de Zamora ha vuelto a apagarse.

Por segunda noche consecutiva, varias de las calles con mayor actividad comercial y hostelera de la capital se han quedado sin alumbrado y sin suministro eléctrico, dejando amplias zonas en penumbra y obligando a los establecimientos a improvisar para mantener cierta normalidad.

El corte afecta, según las comprobaciones realizadas sobre el terreno, a San Torcuato, Sagasta, Flores de San Torcuato, la calle Benavente y la conocida zona de los Pinchos.

La oscuridad únicamente queda interrumpida por algunos negocios que mantienen encendidas luces de emergencia, sistemas autónomos o iluminación preparada ante la posibilidad de que se repitiera lo sucedido durante la noche anterior.

calle Benavente a oscurasç

Dos noches y ninguna explicación

El nuevo apagón llega sin que, hasta el momento, se haya comunicado públicamente cuál es la avería, cuántos usuarios están afectados o cuándo está previsto recuperar completamente el servicio.

La distribuidora i-DE no recoge cortes programados en Zamora durante el periodo comprendido entre el 25 y el 31 de julio, por lo que, a falta de una explicación técnica, el episodio no constaría como una interrupción planificada.

Eso no permite determinar la causa del corte, pero sí aumenta el desconcierto entre vecinos y comerciantes después de dos noches consecutivas sufriendo el mismo problema.

Las explicaciones, de momento, brillan tanto por su ausencia como las farolas apagadas.

La zona de ocio, en penumbra

El apagón afecta a uno de los puntos con mayor movimiento nocturno de Zamora, especialmente durante las noches de verano.

Bares, restaurantes y establecimientos de la zona de los Pinchos dependen de la electricidad para mantener cámaras frigoríficas, cocinas, sistemas informáticos, datáfonos, iluminación y climatización.

Un corte en plena actividad no supone únicamente una molestia. Puede ocasionar pérdidas de productos, interrupciones en el servicio y dificultades para atender con seguridad a clientes y trabajadores.

Algunos negocios han optado por dejar encendida toda la iluminación que permiten sus sistemas auxiliares, conscientes de que esta segunda noche podía volver a repetirse el problema.

Calles céntricas sin alumbrado

La falta de luz también afecta al tránsito peatonal.

San Torcuato, Sagasta y la calle Benavente forman parte de los recorridos más utilizados del centro de la ciudad. Sin alumbrado público, determinados tramos quedan prácticamente a oscuras, con el consiguiente riesgo para peatones y para quienes acceden a portales o cruzan las calles.

La iluminación de escaparates y locales abiertos se convierte así en la única referencia en algunos puntos.

No consta, por el momento, que el corte haya provocado incidentes personales, pero la repetición de la avería exige una respuesta rápida y una información clara.

Zamora necesita saber qué está ocurriendo

Una incidencia eléctrica puede producirse por múltiples causas. Lo difícil de entender es que se repita durante dos noches en las mismas calles sin que vecinos y empresarios conozcan qué sucede.

La ciudad necesita saber si se trata de una avería localizada, de trabajos urgentes en la red, de una sobrecarga o de cualquier otro problema técnico.

También necesita conocer qué medidas se están adoptando para evitar una tercera noche de oscuridad.

Porque un apagón puede ser una avería. Dos noches seguidas y sin explicaciones comienzan a convertirse en un problema de información y de confianza.

El centro de Zamora vuelve a estar en penumbra. Y, por ahora, nadie ha encendido la luz de las explicaciones.

sagasta a oscuras