Nueva batalla contra el fuego en Castilla y León: incendios activos en más de cinco provincias y cientos de efectivos desplegados
Castilla y León vuelve a situarse en alerta por la evolución de varios incendios forestales activos que mantienen movilizados a numerosos medios de extinción en diferentes puntos de la Comunidad. Zamora, Ávila, Soria y León concentran actualmente los fuegos con Índice de Gravedad Potencial 2 (IGR2), mientras que Segovia y León cuentan con otros incendios activos en nivel 1. Además, Valladolid, Palencia y Salamanca mantienen labores de vigilancia sobre varios focos ya controlados.
Zamora mantiene la atención en Rábano de Aliste
En la provincia de Zamora, el incendio declarado en Rábano de Aliste continúa siendo uno de los puntos de mayor preocupación. El fuego se inició este miércoles a las 19.34 horas y su evolución durante la noche obligó a elevar su nivel hasta IGR2.
La situación ha mejorado durante las últimas horas y el incendio ha quedado perimetrado gracias al trabajo de maquinaria pesada, aunque todavía permanecen algunos focos de llama en el interior del perímetro, por lo que los equipos continúan trabajando para asegurar el control definitivo y evitar posibles reactivaciones.
Actualmente permanecen desplegados 27 medios entre recursos terrestres y unidades de apoyo.
Tras analizar la evolución del incendio, el CECOPI acordó levantar el confinamiento de la localidad de Rábano de Aliste, al considerar que las condiciones actuales permiten garantizar la seguridad de los vecinos. No obstante, el incendio mantiene el IGR2 hasta que las autoridades determinen que puede rebajarse el nivel de alerta.
Retortillo de Soria continúa activo desde el pasado domingo
En Soria, el incendio de Retortillo de Soria continúa activo desde el pasado 19 de julio a las 8.00 horas y permanece en IGR2. Sobre el terreno trabajan actualmente 35 medios de extinción con el objetivo de estabilizar el avance de las llamas y consolidar el control del fuego.
Burgohondo, en Ávila, mantiene un amplio operativo
La provincia de Ávila también mantiene activo un incendio de especial seguimiento en Burgohondo, declarado el 22 de julio a las 13.02 horas y situado en IGR2.
El operativo desplegado en la zona está formado actualmente por 32 medios, que trabajan para frenar la evolución del fuego y proteger las zonas próximas al área afectada.
León suma dos incendios activos
En León, el incendio de Castropodame continúa activo desde las 17.41 horas del 22 de julio y permanece en IGR2, con un dispositivo formado por 15 medios.
La provincia cuenta además con otro incendio activo en IGR1, localizado en Murias de Ponjos, iniciado a las 19.45 horas del 22 de julio, que también permanece bajo seguimiento por parte de los equipos de emergencia.
Segovia mantiene activo el incendio de Brieva
En Segovia, el incendio de Brieva, activo en IGR1 desde el pasado 20 de julio a las 15.29 horas, continúa siendo objeto de vigilancia con un importante despliegue. Actualmente trabajan en la zona 39 medios de extinción, después de que el fuego haya dejado ya una gran superficie afectada por las llamas.
Varios incendios controlados siguen bajo vigilancia
Junto a los incendios que permanecen activos, el operativo autonómico mantiene la vigilancia sobre otros focos ya controlados en distintos puntos de la Comunidad. Palencia, Valladolid y Salamanca han registrado varios incendios que actualmente se encuentran estabilizados y pendientes de evolución.
La situación vuelve a poner el foco sobre el riesgo forestal en Castilla y León, una Comunidad que todavía recuerda los graves episodios vividos durante el verano de 2025, uno de los años más complicados en materia de incendios forestales.
Las altas temperaturas, la sequedad del terreno y las condiciones meteorológicas mantienen activada la alerta durante esta campaña estival, con los servicios de emergencia pendientes de cualquier cambio en la evolución de los fuegos.
Con varios incendios todavía activos y numerosos medios desplegados, Castilla y León afronta una nueva jornada de lucha contra el fuego, con los trabajos centrados en estabilizar los perímetros, proteger las zonas cercanas y reducir el riesgo de nuevas reactivaciones.