Castilla y León afronta una jornada crítica con siete incendios de gravedad
Castilla y León encara este jueves una de las jornadas más complicadas del verano en materia de incendios forestales. En estos momentos, la comunidad mantiene siete incendios con niveles elevados de gravedad, de los que cuatro permanecen en Índice de Gravedad Potencial 2 (IGR2) y tres en IGR1, además de otros focos activos ya estabilizados o controlados en provincias como León, Valladolid, Burgos y Segovia.
El incendio que mantiene el mayor despliegue de medios en Castilla y León es el de Burgohondo (Ávila). Declarado el pasado 22 de julio, continúa en Índice de Gravedad Potencial 2 (IGR2) y cuenta actualmente con 168 medios de extinción, lo que lo convierte en el operativo más importante de la comunidad.
El segundo gran dispositivo corresponde al incendio de Fermoselle, también en IGR2, donde permanecen desplegados 55 medios que continúan trabajando para contener un fuego que sigue activo.
Los otros dos incendios declarados en IGR2 se localizan en la provincia de León. El de Veguellina, en el municipio de Villafranca del Bierzo, mantiene un operativo de siete medios, mientras que el de Valdelaloba, en el término municipal de Toreno, continúa activo con cinco medios movilizados.
La provincia de León concentra otros dos incendios en el máximo nivel de gravedad vigente. El declarado en Veguellina, en el municipio de Villafranca del Bierzo, permanece activo con siete medios, mientras que el de Valdelaloba, en el término municipal de Toreno, continúa en IGR2 con cinco medios movilizados.
Junto a ellos permanecen tres incendios catalogados en IGR1, todos en la provincia de León. El fuego de La Utrera, mantiene un operativo de 12 medios; el incendio de Moreda, continúa activo con 15 medios; y el de San Cipriano del Condado, moviliza 14 medios.
A estos incendios se suman otros focos que siguen activos aunque en una situación más favorable, al encontrarse estabilizados o controlados en diferentes puntos de la comunidad, especialmente en las provincias de León, Valladolid, Burgos y Segovia.
Las altas temperaturas, el viento y la escasa humedad mantienen en alerta a los servicios de extinción, que insisten en extremar la precaución y evitar cualquier actividad que pueda provocar nuevos incendios en una jornada especialmente delicada para Castilla y León.