Zamora saca a la calle uno de sus grandes símbolos de la Semana Santa: el Pebetero del Silencio

Reposteros Pebetero Torre del Salvador - imagen Yohe Cáceres

Imágenes del Pebetero de la Torre del Salvador decoran las calles de Zamora en el 30 aniversario de su creación. 

 

 

Zamora revive estos días parte de su esencia más profunda con la celebración del 30 aniversario del pebetero de la Torre del Salvador, una de las piezas más representativas de la procesión del Silencio de la Cofradía del Santísimo Cristo de las Injurias.  Para conmemorar esta efeméride, los hermanos del pebetero han sacado el incensario a la calle de una forma inédita, a través de reposteros e imágenes distribuidas por distintos puntos de la ciudad.

La imagen, captada por la artista Yohe Cáceres, muestra con detalle este icónico elemento que cada Miércoles Santo recorre Zamora portado en andas por los hermanos. La iniciativa busca acercar el pebetero tanto a zamoranos como a visitantes, permitiendo descubrir su riqueza artística más allá del momento procesional.

El pebetero reproduce la Torre del Salvador, convirtiéndose en un símbolo que fusiona patrimonio, fe y tradición. Desde su primera salida en 1996, su presencia ha sido uno de los momentos más sobrecogedores de la procesión. 

Para Alfredo Rodríguez Tuda, encargado del pebetero, esta conmemoración tiene un carácter especialmente significativo. Recuerda que esta iniciativa no pudo desarrollarse durante el 25 aniversario debido a la pandemia, por lo que ahora, coincidiendo con los 30 años, se ha querido impulsar esta acción que pone en valor su historia. Aunque matizan que este año el pebetero cumplirá 31 años procesionando

La propuesta se materializa en reposteros colocados en diferentes puntos de la capital, además de una imagen en cartón pluma situada en uno de los enclaves más transitados, la calle Santa Clara. El objetivo, según detalla Rodríguez Tuda, es “enriquecer las calles de Zamora” y ofrecer una forma distinta de contemplar el pebetero.

Más allá de su valor estético, la efeméride sirve también para reconocer el esfuerzo de los primeros hermanos que lo portaron. En su estreno, el peso del incensario obligó a aumentar rápidamente el número de cargadores a 32 en turnos de 16. Con el paso del tiempo y tras diversas adaptaciones, ha pasado de 20 hermanos para el turno de altos y de 24 hermanos para el turno de bajos. 

30 aniversario Pebetero de la Torre del Salvador - imagen cedida

Uno de los aspectos más llamativos es su peso, que llegó a alcanzar los 1.160 kilos, según una medición realizada con la colaboración de la Guardia Civil de Tráfico. Posteriormente, una reforma estructural permitió redistribuir la carga, pasando de portarse a un solo hombro a hacerlo a dos, mejorando así su estabilidad durante el recorrido.

La iniciativa, apoyada con el respaldo de la directiva de la Cofradía, busca poner en valor el conjunto de la hermandad y su legado. Desde la organización del 30 aniversario, formada por José Antonio Lucas Blas, Alfredo, Rodriguez Tuda y Luis Miguel Garabito Fraile, se agradece el apoyo recibido para desarrollar esta acción, que refuerza la visibilidad de una de las procesiones más significativas de Zamora.

En pleno arranque de la Semana Santa, la ciudad se transforma así en un museo al aire libre donde historia, arte y devoción se entrelazan, reafirmando el papel del pebetero como uno de los grandes iconos de la identidad cultural y religiosa zamorana.