La música de cornetas y tambores volvió a convertirse en protagonista en Zamora en una tarde que ya forma parte del calendario cofrade de la ciudad. El Teatro Ramos Carrión registró un lleno absoluto durante la undécima edición del Certamen de Cornetas y Tambores «Francisco Carricajo», organizado por la Asociación Luz Penitente y considerado uno de los actos que marcan el inicio emocional de la cuenta atrás hacia la Semana Santa.
El evento arrancó con el tradicional pasacalles por el casco histórico, donde el sonido de las bandas recorrió las calles del centro y atrajo tanto a vecinos como a visitantes. Este desfile musical sirvió como anuncio de que la ciudad empieza a prepararse para los días grandes de su Semana Santa, uno de los momentos más esperados del año en la capital zamorana.
Ya en el interior del teatro, el público pudo disfrutar de un programa que combinó la tradición musical local con la participación de agrupaciones llegadas de otras localidades. Sobre el escenario actuaron la Banda Ciudad de Zamora y la formación de Villaralbo, dos referentes de la música procesional de la provincia, junto a la Tercera Caída, que aportó el característico sonido de los clarines tan ligado a la tradición de la ciudad.
El certamen también contó con la presencia de bandas invitadas de otras provincias, como la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Atado a la Columna, de Medina del Campo, y la Agrupación Musical María Santísima de la Estrella, procedente de Salamanca. Ambas agrupaciones elevaron el nivel musical de la jornada con interpretaciones muy aplaudidas por el público.
Más allá del espectáculo musical, el encuentro volvió a rendir homenaje a la figura de Francisco Carricajo, una persona clave en el desarrollo y evolución de las bandas de cornetas y tambores en Zamora. El cartel anunciador de esta edición, obra del artista Marcos Vergel, presidió el escenario de un certamen que volvió a demostrar cómo la tradición de las marchas procesionales convive con nuevos arreglos y estilos que buscan mantener vivo el género.