La Junta frena la mina a cielo abierto de Calabor por su impacto ambiental en la Sierra de la Culebra

Explotación minera “Valtreixal" en Calabor
Ecologistas Zamora celebra como “un triunfo de la sociedad civil” la declaración desfavorable al proyecto minero de estaño y wolframio promovido en la frontera con Portugal

El proyecto de mina a cielo abierto de Calabor ha recibido un duro revés administrativo. El Boletín Oficial de Castilla y León publica este miércoles la declaración de impacto ambiental desfavorable para la explotación minera “Valtreixal”, promovida por la empresa Valtreixal Resources Spain S.L. en los términos municipales de Pedralba de la Pradería y Cobreros, en la provincia de Zamora.

La resolución del Consejo de Medio Ambiente, Urbanismo y Ordenación del Territorio de Castilla y León concluye que la iniciativa podría provocar “afecciones e impactos severos” sobre los valores naturales de un amplio territorio transfronterizo entre España y Portugal, por lo que considera el proyecto “ambientalmente inviable”.

La decisión se apoya especialmente en los informes emitidos por la Dirección General de Patrimonio Natural y Política Forestal, así como en las consultas realizadas al Estado portugués debido a la cercanía del proyecto con la frontera.

Desde Ecologistas Zamora han valorado la resolución como “un triunfo de la sociedad civil”, recordando que fueron de los primeros colectivos en alertar, junto a vecinos de Calabor, sobre las consecuencias de la explotación minera. Durante los últimos años organizaron movilizaciones, paseos reivindicativos transfronterizos, presentación de alegaciones y hasta la publicación del libro “Ábrete, cielo”, que recogía 125 testimonios contrarios a la mina.

Estado actual de la zona

El proyecto contemplaba una explotación minera de estaño y wolframio a cielo abierto sobre una superficie inicial de unas 250 hectáreas, situada a apenas 2,5 kilómetros del núcleo de Calabor y a cinco kilómetros de Portugal. Además, los derechos de investigación minera alcanzaban más de 2.200 hectáreas, dejando abierta la puerta a futuras ampliaciones.

Según denunciaron los colectivos ecologistas, la actividad habría supuesto la movilización de miles de toneladas de roca y el uso continuado de explosivos, con posibles consecuencias sobre la calidad del aire, los acuíferos y los ríos de la zona. También alertaban del elevado consumo de agua necesario para las plantas de tratamiento y de la construcción de nuevas infraestructuras eléctricas y viarias.

Uno de los aspectos más sensibles del proyecto era su ubicación en un entorno de alto valor ambiental y turístico. La explotación se situaba dentro de la Red Natura 2000, en la Zona de Especial Conservación de la Sierra de la Culebra, considerada una de las mayores reservas europeas de lobo ibérico y conectada con el Parque Natural de Montesinho, en Portugal.

Además, el área forma parte de la Reserva de la Biosfera Transfronteriza Meseta Ibérica, reconocida por la UNESCO, y se encuentra próxima al Parque Natural del Lago de Sanabria. La zona mantiene una economía vinculada al turismo de naturaleza, la ganadería extensiva, la apicultura y las actividades rurales sostenibles.

VALTREIXAL

Ecologistas Zamora también recuerda el valor histórico y terapéutico de las aguas mineromedicinales de Calabor, conocidas desde el siglo XVIII y aprovechadas actualmente por un balneario y hotel termal especializado en tratamientos relacionados con enfermedades ambientales.

El expediente ha contado con informes de distintos organismos, entre ellos la Confederación Hidrográfica del Duero, Protección Civil, Medio Ambiente, Cultura y Turismo, además de las alegaciones presentadas por colectivos ecologistas y vecinos de la zona.

Para los opositores al proyecto, la resolución supone frenar un modelo “extractivista” incompatible con la conservación ambiental y el desarrollo sostenible de uno de los espacios naturales más valiosos del noroeste peninsular.