La Junta atribuye a los ayuntamientos la retirada de ganado muerto en Sanabria

Vacas Archivo
En relación con las sospechas vecinales sobre un posible abandono o desatención de los animales —algunos vinculados, según denuncias, a explotaciones que los mantienen sueltos para justificar ayudas de la Política Agraria Común (PAC) 

El delegado territorial de la Junta de Castilla y León en Zamora, Fernando Prada, se ha pronunciado sobre la aparición de varias vacas muertas en la comarca de Sanabria, aclarando que, hasta el momento, no existen indicios de enfermedades que expliquen los fallecimientos.

Según explicó, los análisis realizados por veterinarios no han detectado ninguna patología en los animales, descartando así riesgos sanitarios. “No hay ningún tipo de muestra que dé positividad en enfermedades”, subrayó, insistiendo en que los controles efectuados confirman el buen estado sanitario del ganado en los casos investigados.

En relación con las sospechas vecinales sobre un posible abandono o desatención de los animales —algunos vinculados, según denuncias, a explotaciones que los mantienen sueltos para justificar ayudas de la Política Agraria Común (PAC)—, Prada indicó que existen actuaciones en marcha. En concreto, la Guardia Civil ha interpuesto denuncias que están siendo tramitadas por el Servicio Territorial de Agricultura y Ganadería, centradas principalmente en la presencia de animales sueltos.

No obstante, el delegado fue tajante al delimitar competencias: la retirada, custodia y gestión de estos animales corresponde exclusivamente a los ayuntamientos. “Cuando hablamos de animales sueltos, la responsabilidad es municipal”, afirmó, recalcando que la Junta no tiene competencias directas en la retirada de ganado de espacios urbanos o del entorno de los municipios.

En este sentido, añadió que la administración autonómica sí colabora en la evaluación sanitaria de los animales cuando es requerido, pero no en su recogida o traslado, que puede incluir su venta o envío a matadero.

Respecto a si los informes veterinarios concluyen que las vacas fallecieron por desatención, Prada evitó confirmarlo de forma categórica, remitiéndose a los expedientes abiertos y a las investigaciones en curso.