Un asesino y un misterio sin resolver en Granja de Moreruela: Golden Cluedo graba su vídeo promocional en "Dónde Víctor Luna"
Una empresa de Valladolid elige una de las casas rurales de este municipio para transformar sus estancias en un escenario del popular juego donde los visitantes se convierten en detectives o asesinos por un día
La casa rural "Dónde Víctor Luna", en Granja de Moreruela, se convirtió por unas horas en un auténtico escenario de intriga. No hubo cámaras de cine ni actores profesionales: un grupo de amigos se sumergió en un juego de misterio en vivo, resolviendo asesinatos imaginarios y sospechando unos de otros mientras recorrían las estancias del alojamiento. La elección de esta casa no fue casual: Pablo Hierro y su equipo la conocieron hace unos años, cuando la alquilaron para pasar un fin de semana, y desde entonces quedó grabada como el lugar perfecto para su proyecto.
Es la esencia de Golden Cluedo, un proyecto fundado por Pablo Hierro, vallisoletano que desde 2020 ha llevado el misterio y el teatro inmersivo a casas rurales, hoteles, restaurantes y domicilios particulares por toda España. “Hacemos teatro inmersivo y juegos en vivo. No es una actividad pasiva: aquí todos interpretan, sospechan y acusan”, explica Hierro.
En Zamora, la colaboración con la casa rural de Granja de Moreruela, que gestiona Víctor Luna, permite ofrecer esta experiencia única a quienes buscan algo más que unas simples vacaciones. La casa, integrada en la red Golden Places, ofrece a sus clientes la posibilidad de contratar la experiencia y disfrutarla en su propio alojamiento. “Queremos que quienes vengan a disfrutar de la casa vivan algo distinto, que se diviertan y se sorprendan”, subraya Hierro.
El juego, según el formato, se desarrolla en dos o tres horas y comienza con una cuidada fase de ambientación: música, luces y narrativa, situando a los participantes en escenarios que pueden ser un castillo de los años 30, un hotel, un teatro o incluso una isla remota. Los jugadores asumen personajes —cocinero, mayordomo, aristócrata— y empiezan a interactuar mientras surgen pistas, alguien desaparece y, por supuesto, ocurre un asesinato ficticio.
“El asesino puede ser incluso uno de los participantes”, comenta Hierro. La dinámica provoca que los jugadores desconfíen unos de otros, generando momentos tan divertidos como tensos. “He visto amigos y parejas discutir porque no se creen las coartadas", asevera. Al final, todos deben señalar al culpable, y es habitual que cambien de opinión varias veces a lo largo del juego. “La gente suele pasar por tres o cuatro teorías distintas antes de decidir”, asegura.
Aunque Golden Cluedo cuenta con una red de actores profesionales para sus partidas habituales, el rodaje en Granja de Moreruela fue protagonizado por amigos. “No eran actores profesionales, pero eso no resta diversión. Todo el mundo se mete en el papel y vive la experiencia como si fuera real”, explica Hierro.
Los juegos se adaptan a cualquier tipo de público: familias con niños, grupos de amigos o eventos corporativos. No se necesita memorizar un guion ni experiencia previa. “Todos llevamos un actor y un detective dentro. La gente se sorprende de lo mucho que se involucra”, añade.
Turismo rural que sorprende
Golden Cluedo ha sabido combinar ocio y turismo rural de manera innovadora. “Venimos de un entorno muy digital. La gente busca interacción, debate y diversión compartida. A los cinco minutos de empezar, el silencio absoluto demuestra que están totalmente dentro de la historia”, explica Hierro.
El proyecto ha crecido desde su origen como afición post-COVID hasta convertirse en una empresa con tres líneas de negocio: experiencias en casas rurales, eventos para particulares y cenas con misterio en hoteles y restaurantes. La fidelización es notable: entre el 80 y el 90 % de los participantes repite.
En Zamora, el misterio tiene nombre y apellido: Granja de Moreruela y la casa rural Dónde Víctor Luna, donde un simple fin de semana puede convertirse en una intriga que nadie quiere perderse.