Villabuena del Puente estrena depuradora para acabar con los vertidos sin tratar
Villabuena del Puente ya dispone de una nueva Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) con la que el municipio da un salto en sostenibilidad y cumplimiento medioambiental. El director general de Infraestructuras y Sostenibilidad Ambiental de la Junta de Castilla y León y consejero delegado de SOMACYL, José Manuel Jiménez Blázquez, junto al presidente de la Diputación de Zamora, Javier Faúndez, visitaron este jueves las instalaciones para comprobar la finalización de unas obras que permitirán poner fin a años sin un sistema adecuado de depuración.
La actuación ha supuesto una inversión de 572.205 euros, financiados conjuntamente por la Junta de Castilla y León y la Diputación de Zamora, que aportan un 40 por ciento cada una, mientras que el Ayuntamiento asume el 20 por ciento restante.
La nueva infraestructura ha sido diseñada para una población equivalente estival de 1.312 habitantes y contará con un periodo de explotación y mantenimiento de 25 años gestionado por SOMACYL.
Durante la visita institucional, Javier Faúndez destacó la importancia de seguir modernizando las infraestructuras hidráulicas de la provincia y defendió el trabajo coordinado entre administraciones para garantizar servicios básicos de calidad en el medio rural y cumplir con la normativa ambiental vigente.
Por su parte, José Manuel Jiménez enmarcó esta actuación dentro de la estrategia autonómica de “cero aguas sin depurar”, impulsada por la Junta para dotar a los pequeños municipios de sistemas sostenibles y eficientes de tratamiento de aguas residuales.
Hasta ahora, Villabuena del Puente no contaba con un sistema que permitiera tratar adecuadamente sus vertidos, una situación que impedía cumplir con los parámetros exigidos antes de devolver el agua al medio natural.
La tecnología elegida para esta nueva depuradora se basa en humedales artificiales, un sistema extensivo de bajo impacto visual y reducido consumo energético que reproduce los procesos naturales de depuración presentes en las zonas húmedas. Además, toda la instalación está automatizada y puede gestionarse de forma remota.
La EDAR ha sido diseñada para tratar un caudal medio diario de casi 210 metros cúbicos y cuenta con diferentes fases de tratamiento. El proceso comienza con un sistema de eliminación de sólidos mediante pozo de gruesos, bombeo y tamizado, seguido de una fase de decantación y digestión primaria a través de un tanque Imhoff construido en hormigón.
Posteriormente, el agua pasa a los humedales horizontales artificiales, donde plantas macrófitas y microorganismos realizan la depuración biológica eliminando la carga contaminante de forma natural.
La instalación incorpora también paneles fotovoltaicos para reducir los costes energéticos y mejorar la eficiencia de explotación. Asimismo, se han ejecutado nuevos colectores y emisarios para conectar la red municipal y realizar el vertido final del agua ya tratada al río Guareña.
Faúndez aprovechó además para hacer balance del plan provincial de depuración impulsado junto a la Junta. Según explicó, la Diputación de Zamora ha destinado ya 7,7 millones de euros dentro de un programa global que supera los 18 millones de inversión en infraestructuras de depuración repartidas por la provincia.
En el programa destinado a municipios de entre 500 y 2.000 habitantes equivalentes ya se encuentran ejecutadas o en obras 24 depuradoras, mientras que en el plan para localidades de menos de 500 habitantes se trabaja en 37 instalaciones, algunas ya en fase de ejecución como las de Aspariegos y Cañizo.
El presidente provincial aseguró que en un plazo aproximado de dos años el proceso de depuración en la provincia podría quedar prácticamente completado, defendiendo que las administraciones han afrontado “de forma rápida y decidida” un problema histórico para avanzar hacia una provincia más sostenible.
La actuación de Villabuena del Puente se integra dentro de los programas autonómicos de depuración 0-500 y 500-2.000 habitantes equivalentes impulsados por la Junta de Castilla y León junto a diputaciones y ayuntamientos para garantizar el tratamiento de aguas residuales en pequeños municipios de toda la comunidad.