UPL pide a la Junta ayudas permanentes para mantener y abrir cajeros automáticos en pueblos de Zamora, León y Salamanca
Unión del Pueblo Leonés (UPL) reclamará en las Cortes de Castilla y León la creación de una línea específica de ayudas de carácter permanente destinada a los ayuntamientos del medio rural para sufragar el coste de mantener o instalar cajeros automáticos. La iniciativa pretende garantizar el acceso a los servicios bancarios en los municipios que carecen de oficinas financieras y combatir la exclusión financiera que afecta a miles de vecinos de la Región Leonesa.
La formación leonesista defenderá próximamente una Proposición No de Ley (PNL) con la que insta a la Junta a colaborar económicamente con los consistorios que asumen el coste de estos dispositivos, un servicio que, según destaca UPL, no solo beneficia a los habitantes del municipio donde se instala el cajero, sino también a los vecinos de otras localidades cercanas.
UPL recuerda que cerca del 30 % de los habitantes de España que viven en municipios sin servicios financieros residen en la Región Leonesa, integrada por las provincias de León, Zamora y Salamanca. Según los datos aportados por la formación, alrededor de 150.000 personas sufren problemas de exclusión financiera por la ausencia de oficinas o servicios bancarios en sus localidades.
Ante esta situación, los leonesistas consideran imprescindible que las administraciones impulsen medidas para frenar el cierre de servicios financieros en el medio rural y favorecer la instalación de nuevos cajeros automáticos allí donde la banca tradicional ha desaparecido.
La formación recuerda además que en 2023 ya presentó una iniciativa similar, aprobada parcialmente por las Cortes de Castilla y León. En aquella ocasión, uno de los acuerdos respaldados por la Cámara instaba a la Junta a colaborar con todas las administraciones —locales, provinciales, autonómicas, estatales y europeas— para conservar y fomentar los servicios financieros en el medio rural.
A juicio de UPL, ese compromiso debe traducirse ahora en una medida concreta. Por ello, propone la creación de una convocatoria estable de ayudas que permita a los ayuntamientos hacer frente a los gastos derivados del mantenimiento o la apertura de cajeros automáticos, garantizando así unos servicios bancarios mínimos en los pueblos de Castilla y León, especialmente en las provincias de Zamora, León y Salamanca, donde la pérdida de oficinas continúa agravando la despoblación y las dificultades de acceso a servicios básicos.