SATSE denuncia el calor extremo en los centros sanitarios de Zamora y Castilla y León: "Un verano más se superan los 30 grados"
Las altas temperaturas vuelven a convertirse en un problema en los centros sanitarios de Castilla y León. El Sindicato de Enfermería, SATSE, ha denunciado que, un verano más, hospitales y centros de salud de la Comunidad soportan temperaturas extremas que perjudican tanto a enfermeras y fisioterapeutas como a los pacientes, especialmente a personas mayores, vulnerables o con problemas de salud. En el caso de Zamora, el sindicato señala que el centro de salud de Bermillo de Sayago ha registrado quejas por el calor, una situación que también se repite en otras provincias de la comunidad.
Según denuncia SATSE Castilla y León, las medidas para solucionar los problemas de climatización siguen llegando "a cuentagotas", pese a las reiteradas reclamaciones realizadas por los representantes de los trabajadores y por los propios profesionales sanitarios.
El sindicato recuerda que la normativa española establece que la temperatura en espacios donde se realizan trabajos sedentarios, como las consultas sanitarias, debe mantenerse entre los 17 y los 27 grados centígrados, mientras que en áreas donde se desarrollan trabajos ligeros, como las plantas hospitalarias, el rango permitido se sitúa entre los 14 y los 25 grados.
Sin embargo, SATSE asegura que en numerosos centros sanitarios de Castilla y León se alcanzan e incluso se superan los 30 grados, pese al uso de ventiladores o equipos portátiles de aire acondicionado, que en muchos casos resultan insuficientes para combatir las elevadas temperaturas.
En la provincia de Zamora, SATSE denuncia problemas de calor en el centro de salud de Bermillo de Sayago, donde, al igual que ocurre en otros puntos de Castilla y León, los profesionales han trasladado sus quejas por las deficientes condiciones de climatización.
El sindicato enmarca este caso dentro de una problemática generalizada que afecta tanto a hospitales como a centros de salud urbanos y rurales de toda la comunidad autónoma.
La organización sindical enumera numerosos ejemplos de centros afectados. En Salamanca, asegura que se rozan los 30 grados en instalaciones como Los Montalvos, Béjar, varias unidades del Hospital Virgen Vega, el Centro de Especialidades de Ciudad Rodrigo, así como en los centros de salud de Fuentes de Oñoro, La Fuente de San Esteban y San Bernardo.
En Ávila, SATSE reclama una actuación urgente en el centro de salud Ávila Sur Oeste, además de en Piedrahíta, San Pedro del Arroyo y Fontiveros, donde todavía existen consultas sin aire acondicionado y se han producido incluso mareos entre trabajadores y pacientes.
También se han registrado incidencias en consultas de centros de salud de Soria, mientras que en Palencia se ha advertido a la Gerencia de que las altas temperaturas podrían afectar a la conservación del material sanitario y de determinados medicamentos.
En Burgos, el sindicato explica que numerosos centros rurales cuentan con ventanas antiguas y escaso aislamiento, lo que favorece la acumulación de calor tanto en las salas de espera como en las consultas. Además, señala las quejas existentes en el hospital de Fuente Bermeja durante las obras de remodelación.
En León, aunque se está instalando climatización en una planta del hospital Monte San Isidro, SATSE denuncia que el centro de salud Condesa continúa sin solución debido a las limitaciones derivadas de la protección patrimonial del edificio.
Por su parte, en Valladolid las incidencias afectan a servicios como Rehabilitación de Arturo Eyries, Salud Mental Casa del Barco, el PAC de Pilarica, las consultas de especialidades de Pilarica y Rondilla, así como distintas zonas del Hospital Clínico Universitario, donde se recurre a aparatos portátiles de aire frío que, según SATSE, sobrecargan la red eléctrica sin resolver definitivamente el problema.
SATSE asegura que, además de trasladar estas incidencias a las distintas gerencias sanitarias, en varias ocasiones ha tenido que recurrir a la Inspección de Trabajo.
El sindicato recuerda el caso de los profesionales de Emergencias de Segovia y Cuéllar, donde denunció que las ambulancias alcanzaban temperaturas superiores a los 40 grados durante el verano. La Inspección de Trabajo dio la razón al sindicato y ordenó adoptar medidas preventivas, aunque SATSE lamenta que el nuevo verano haya comenzado sin que el problema se haya solucionado.
El Sindicato de Enfermería considera que la propia Administración está incumpliendo los criterios recogidos en el Plan Nacional de Actuaciones Preventivas de los Efectos del Exceso de Temperatura sobre la Salud 2026, que insiste en garantizar unas condiciones térmicas adecuadas en los lugares de trabajo.
Además, advierte de que la exposición continuada al calor incrementa el estrés, dificulta la concentración y repercute directamente en la salud física y psicológica de los profesionales sanitarios, además de afectar a la atención que reciben los pacientes en hospitales y centros de salud de Castilla y León.