Los pueblos de Zamora refuerzan su seguridad con 71 nuevos desfibriladores y formación especializada

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Faúndez ha incidido en que disponer de un desfibrilador no es suficiente si no existen personas preparadas para manejarlo. Por ello, la empresa adjudicataria impartirá cursos de ocho horas, organizados por comarcas entre finales de julio y principios de agosto.

La Diputación de Zamora ha puesto en marcha la instalación de 71 nuevos desfibriladores semiautomáticos en municipios de menos de 2.000 habitantes con el objetivo de seguir avanzando hacia una provincia cardioprotegida. La iniciativa está financiada por la Junta de Castilla y León, que destina 184.000 euros a este programa, y se completa con un plan de formación dirigido a los ayuntamientos para garantizar el correcto uso de estos equipos de emergencia.

El presidente de la Diputación, Javier Faúndez, ha destacado durante la presentación del proyecto la colaboración entre la institución provincial y la Junta para impulsar actuaciones que mejoren la seguridad y la calidad de vida en el medio rural.

Los trabajos de instalación comenzaron el pasado 13 de julio y está previsto que finalicen el 5 de agosto. En esta convocatoria han participado finalmente 71 ayuntamientos, después de que la Diputación promoviera en años anteriores la colocación de otros 106 desfibriladores mediante una línea propia de ayudas.

Cada uno de los nuevos equipos supone una inversión de 2.054 euros, una cuantía que incluye no solo el suministro e instalación del desfibrilador, sino también el estudio de la ubicación más adecuada y un programa de formación para las personas que deberán utilizarlo en caso de emergencia.

Faúndez ha incidido en que disponer de un desfibrilador no es suficiente si no existen personas preparadas para manejarlo. Por ello, la empresa adjudicataria impartirá cursos de ocho horas, organizados por comarcas entre finales de julio y principios de agosto.

Aunque cada ayuntamiento deberá designar al menos a dos asistentes, la Diputación ha animado a que participe el mayor número posible de vecinos para ampliar la capacidad de respuesta ante una parada cardiorrespiratoria.

El presidente provincial también ha lamentado que 98 municipios no respondieran a la convocatoria, aunque ha asegurado que la Diputación volverá a contactar con ellos para intentar alcanzar en futuras convocatorias la cobertura total de la provincia. "Podríamos haber llegado al cien por cien, pero tampoco vamos a obligar a nadie", ha señalado Faúndez.

Por su parte, el representante de la Junta de Castilla y León, José Manuel Valle, ha explicado que esta línea de ayudas parte de la Dirección General de Trabajo y Prevención de Riesgos Laborales y busca mejorar la seguridad tanto de los trabajadores municipales como del conjunto de la población.

Los desfibriladores estarán disponibles no solo para los empleados de los ayuntamientos, sino también para pequeños comercios, empresas y cualquier vecino que pueda necesitar asistencia en una situación de emergencia.

Valle ha recordado que el manejo de estos dispositivos es sencillo, aunque resulta imprescindible recibir formación para utilizarlos correctamente. Además, ha subrayado que más del 70 % de los accidentes laborales mortales registrados en 2025 estuvieron relacionados con accidentes de tráfico o episodios cardiovasculares y cerebrovasculares, una circunstancia que, según ha indicado, refuerza la necesidad de extender la red de desfibriladores en los espacios públicos, tal y como recomiendan las principales sociedades científicas dedicadas a la cardiología y la reanimación cardiopulmonar.