El teniente coronel y jefe de la Comandancia de Zamora firmó en El Puente de Sanabria uno de sus discursos más cercanos y humanos tras seis años al frente del Instituto Armado en la provincia

Héctor Pulido emociona a Sanabria en el 182 aniversario de la Guardia Civil: “Zamora no os puede pedir más”

182 aniversario de la Guardia Civil _12
El Puente de Sanabria vivió este 15 de mayo una jornada cargada de solemnidad, emoción y reconocimiento con motivo del 182 aniversario de la fundación de la Guardia Civil. Pero más allá del desfile, los honores y la presencia institucional, hubo un momento que quedó marcado entre los asistentes: el discurso pronunciado por el teniente coronel Héctor David Pulido, jefe de la Comandancia de Zamora, un mando cercano y querido que podría afrontar este próximo otoño su última celebración de la Patrona al frente de la provincia antes de su posible destino en Mérida, ligado al subsector de Tráfico.

No fue un discurso frío ni protocolario. Fue una intervención cargada de sentimiento, memoria y agradecimiento hacia una comarca que hace menos de un año sufrió uno de los episodios más dramáticos de su historia reciente: los incendios forestales del verano de 2025.

Pulido quiso explicar por qué la Guardia Civil eligió Galende y El Puente de Sanabria para celebrar este aniversario y dejó claro que no fue por población ni por peso policial dentro de la provincia. La razón era otra mucho más profunda y emocional. Sanabria se convirtió el pasado verano en el epicentro del dolor, del miedo y también de la respuesta colectiva de cientos de profesionales que lucharon para proteger vidas y pueblos enteros.

El jefe de la Comandancia recordó durante su intervención cómo el incendio del entorno del Lago de Sanabria obligó a evacuar 15 localidades, afectó a más de 12.000 hectáreas y movilizó a cerca de 300 guardias civiles durante 18 días de operativo continuo. Patrullas doblando turnos, agentes renunciando a vacaciones y efectivos llegados desde distintos puntos de la provincia para sostener un despliegue que dejó huella en todos los que lo vivieron.

Uno de los momentos más emotivos del discurso llegó precisamente al recordar aquella implicación absoluta de los agentes y de toda la sociedad sanabresa.

“Zamora y Sanabria no esperaba menos de vosotros y de vosotras, yo no os puedo pedir más”, expresó Pulido ante los guardias civiles formados en la plaza, en unas palabras que arrancaron asentimientos y emoción entre muchos asistentes.

El teniente coronel no se olvidó de nadie. Hubo reconocimiento para los alcaldes, vecinos y vecinas afectados por los incendios, para los bomberos forestales, INFOCAL, Cruz Roja, Protección Civil, sanitarios, UME y Fuerzas Armadas. También tuvo palabras especiales para los agentes de la Compañía de Puebla de Sanabria y para el alcalde de Galende, Miguel Ángel Martos Rábano, agradeciendo la colaboración para celebrar un acto “tan lucido”.

Pero si algo caracterizó el discurso fue su cercanía humana. Pulido habló desde la experiencia de seis años al frente de la Comandancia de Zamora y desde el vínculo construido con la provincia. Lejos del tono rígido que muchas veces acompaña a este tipo de actos militares, el jefe de la Guardia Civil zamorana quiso transmitir cercanía, gratitud y orgullo por el trabajo de sus hombres y mujeres.

También hubo espacio para el recuerdo de los guardias civiles fallecidos durante el último año, especialmente de los 25 agentes retirados o en reserva fallecidos en la provincia desde la última celebración, así como del capitán Jerónimo Jiménez Molero y el guardia civil Germán Pérez González, muertos en acto de servicio.

La intervención concluyó con una frase sencilla pero profundamente simbólica dirigida a los vecinos de Galende y Sanabria: “Conserven las fotografías, hoy es un día para mantener en el recuerdo”.

Y quizá también lo sea para recordar a un mando que ha marcado una etapa importante en la Guardia Civil de Zamora. Héctor David Pulido podría vivir este próximo octubre, durante la festividad de la Virgen del Pilar, su último gran acto en la capital zamorana antes de iniciar una nueva etapa profesional en Mérida.

Si finalmente se confirma su salida, Zamora despedirá a un jefe de Comandancia que ha sabido combinar firmeza, cercanía y presencia constante en algunos de los momentos más complicados que ha vivido la provincia en los últimos años.