Fonfría convierte el caracol en protagonista y demuestra que el futuro del medio rural también se cocina a fuego lento

La feria del caracol triunfa en Fonfría y reivindica el potencial de la Zamora rural

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Fonfría pone a Zamora en el mapa del caracol con una feria que desborda previsiones

Fonfría ha vivido este sábado una de esas jornadas que demuestran que en los pueblos de Zamora hay mucho más que pasado. La localidad alistana ha celebrado con un notable éxito de participación y organización la I Feria Gastronómica del Caracol y Productos de la Tierra, una iniciativa impulsada por la Asociación Cultural La Magarza que ha conseguido atraer a vecinos y visitantes en torno a uno de los productos más singulares y prometedores de la comarca.

La cita ha servido para poner en valor una actividad todavía desconocida para buena parte de la población: la helicicultura o cría de caracoles. Y es que Fonfría puede presumir de un dato que muy pocos municipios españoles poseen. Cuenta con cinco granjas de caracoles, cuatro en Fonfría y una en Bermillo de Alba, lo que la convierte en la localidad con mayor concentración de explotaciones helicícolas de España.

Un dato que habla de emprendimiento, de diversificación económica y de nuevas oportunidades para el medio rural.

Una feria que superó las previsiones

La respuesta del público ha sido una de las grandes noticias de la jornada.

Las visitas guiadas a una de las granjas de caracoles despertaron tal interés que las 40 plazas inicialmente previstas tuvieron que ampliarse a dos grupos después de alcanzarse las 88 inscripciones.

Un éxito que demuestra la curiosidad que despierta una actividad ganadera diferente y con un creciente mercado gastronómico.

La presidenta de la Asociación Cultural La Magarza, Amparo Aparicio, fue la encargada de coordinar una programación diseñada para acercar al público tanto la producción de caracoles como la riqueza gastronómica y agroalimentaria de la zona.

Mucho más que caracoles

La feria reunió un total de 16 puestos especializados en productos de la tierra procedentes de diferentes puntos de Zamora y territorios vecinos.

Embutidos artesanales.

Quesos.

Productos ecológicos.

Panadería tradicional.

Dulces.

Y hasta pulpo elaborado por un pulpeiro llegado desde Ourense.

Una combinación que convirtió el recinto ferial en una auténtica muestra del potencial gastronómico del noroeste peninsular.

Mientras tanto, la charanga Manaita se encargó de poner la banda sonora a una mañana marcada por el ambiente festivo y el constante trasiego de visitantes.

Un ejemplo de dinamización rural

El alcalde de Fonfría, Sergio López Vaquero, destacó que la feria nace con el objetivo de dar visibilidad a la helicicultura y promocionar el municipio, al tiempo que pone en valor el trabajo que realizan los productores locales.

Por su parte, desde la organización se subrayó la importancia de iniciativas capaces de generar actividad económica, atraer visitantes y reforzar el orgullo por los recursos propios de la comarca.

Porque detrás de esta feria hay algo más importante que los propios caracoles.

Hay una apuesta por demostrar que los pueblos pueden crear oportunidades.

Que la innovación también tiene cabida en el medio rural.

Y que el desarrollo de Zamora pasa muchas veces por mirar hacia aquello que hace única a cada comarca.

Zamora, una provincia para disfrutar

La jornada ha servido además para reivindicar una provincia que cada vez apuesta más por el turismo de experiencias, la gastronomía de proximidad y los productos ligados al territorio.

Fonfría ha dado este sábado un ejemplo de cómo unir tradición, emprendimiento, gastronomía y promoción turística en una misma iniciativa.

Y visto el éxito de participación, todo apunta a que esta primera edición ha llegado para quedarse.

Porque en Zamora hay mucho que descubrir.

Y en Fonfría, desde hoy, también hay un motivo más para detenerse.