Coreses dice no al biogás, las calles del municipio se convierten en altavoz del rechazo vecinal

Pancartas Coreses No al Biogás_3
La Asociación Coreses No al Biogás mantiene su movilización contra los tres proyectos previstos en el municipio 

Coreses ha amanecido estos días con un mensaje claro en sus calles: “No al biogás”. Pancartas y carteles colocados por vecinos y miembros de la asociación Coreses No al Biogás visibilizan el rechazo existente en el municipio ante la posible instalación de tres macroplantas de biogás proyectadas en el término municipal.

La movilización forma parte de una lucha vecinal que continúa activa desde hace meses y que ha ido ganando fuerza ante la proliferación de proyectos de este tipo en distintos puntos de la provincia de Zamora. Coreses se suma así a otras localidades zamoranas que han mostrado su preocupación por el impacto que estas instalaciones pueden tener sobre el territorio.

La asociación insiste en que su objetivo no es frenar el desarrollo energético, sino reclamar un modelo que tenga en cuenta las características del medio rural, la protección del entorno y la calidad de vida de los vecinos. Entre sus principales reivindicaciones se encuentra la necesidad de evaluar de forma rigurosa la acumulación de proyectos en una misma zona y analizar sus posibles consecuencias.

Uno de los puntos que más preocupa a los vecinos es la dimensión de las plantas previstas. Durante las reuniones informativas celebradas en el municipio se explicó que algunas de estas instalaciones podrían llegar a gestionar grandes cantidades de residuos orgánicos, procedentes de purines, estiércoles, industrias agroalimentarias u otros subproductos, lo que implicaría un importante movimiento de transporte pesado por las carreteras locales.

La asociación también ha trasladado sus dudas sobre la gestión de los residuos generados durante el proceso, como el digestato, así como sobre las posibles emisiones, los olores y el impacto que una concentración de este tipo de industrias podría tener sobre los recursos naturales y las actividades económicas tradicionales del entorno.

Otro de los argumentos esgrimidos por los vecinos es la necesidad de estudiar el efecto acumulativo de las numerosas plantas proyectadas en la provincia. Desde diferentes plataformas ciudadanas se advierte de que Zamora podría convertirse en un territorio con una elevada concentración de instalaciones de biogás si salen adelante todos los proyectos anunciados.

La protesta de Coreses se une así a un movimiento provincial que reclama mayor planificación, transparencia y participación ciudadana antes de autorizar nuevas instalaciones que perjudiquen al terrtorio y a los vecinos.