La conexión por autovía con Portugal necesitará más tiempo y una mayor inversión
Las obras del tramo fronterizo de la Autovía del Duero (A-11) en dirección a Portugal sufrirán un nuevo retraso y no concluirán hasta septiembre de 2027, según ha confirmado el subdelegado del Gobierno en Zamora, Ángel Blanco, quien ha explicado que la actuación ha tenido que ser modificada por cuestiones técnicas surgidas durante su ejecución.
Blanco señaló que, aunque el contrato inicial contemplaba un plazo de ejecución de doce meses, los trabajos han requerido una revisión del proyecto debido, principalmente, a problemas relacionados con los desmontes y otras circunstancias sobrevenidas detectadas durante la obra.
"Las obras están en marcha. Es verdad que cuando se adjudicó eran doce meses, pero se han producido unos reajustes, sobre todo por el tema de desmontes y otras actuaciones, que van a provocar una modificación del proyecto y también del contrato con la empresa", explicó.
Esta modificación supondrá no solo una ampliación del plazo de ejecución hasta septiembre de 2027, sino también un incremento del presupuesto. El contrato fue adjudicado por 7,2 millones de euros, una cantidad que, según indicó el subdelegado, previsiblemente resultará insuficiente para afrontar las actuaciones adicionales que ahora será necesario ejecutar.
El responsable del Gobierno en Zamora insistió en que los trabajos no se han paralizado. "Me dicen que las obras están trabajando. Puede ser que un día concreto no haya actividad visible, pero cuando he preguntado me han confirmado que continúan", afirmó. No obstante, reconoció que el proyecto inicial "quedaba un poco incompleto" y que ha sido necesario incorporar nuevas soluciones técnicas, lo que repercute tanto en los plazos como en el contrato.
La actuación afecta al tramo de aproximadamente kilómetro y medio situado junto a la frontera con Portugal, uno de los últimos pendientes para completar la conexión internacional de la A-11.
Ángel Blanco también se refirió al proyecto de la variante de Alcañices, otra de las infraestructuras más esperadas de la provincia. Recordó que la aprobación provisional del proyecto se publicó en el Boletín Oficial del Estado el 18 de diciembre de 2025, junto con el periodo de información pública y la declaración de urgencia. En estos momentos, únicamente resta la aprobación definitiva del proyecto de construcción para poder iniciar el proceso de licitación.
La actuación cuenta con una inversión prevista de 50 millones de euros y está diseñada para que, aunque inicialmente se construya una sola calzada, toda la infraestructura quede preparada para su futura conversión en una autovía de doble calzada cuando las necesidades de tráfico así lo requieran.
El subdelegado defendió además el esfuerzo inversor que el Gobierno está realizando en la red viaria de la provincia. Según explicó, la Unidad de Carreteras de Zamora afronta actualmente un volumen de actuaciones "como nunca antes".
Entre ellas citó el contrato de renovación de firmes entre Salamanca y Zamora, con unos 2,5 millones de euros destinados a la provincia zamorana; las actuaciones en el corredor de Roales; y las obras financiadas con fondos de emergencia en la A-52 y la A-62, que ya superan el 35 % de ejecución. También destacó las intervenciones realizadas recientemente en la travesía de Alcañices y en la N-122.
"Los técnicos más antiguos de la Unidad de Carreteras me dicen que jamás había habido tanta obra coincidiendo al mismo tiempo en la provincia", aseguró Blanco, quien defendió que, pese a los retrasos que afectan a algunos grandes proyectos, la inversión en infraestructuras viarias en Zamora atraviesa uno de sus momentos de mayor actividad.