El campo gana protagonismo con la venta directa de alimentos
La Junta de Castilla y León ha aprobado el Decreto por el que se regula la venta directa y los circuitos cortos de comercialización de productos agroalimentarios en la Comunidad. La norma, publicada en el Boletín Oficial de Castilla y León, tiene como objetivo fomentar la venta de pequeñas producciones locales, mejorar la posición de agricultores y ganaderos en la cadena alimentaria y reforzar el desarrollo del medio rural.
El decreto establece un marco normativo específico para los llamados canales alternativos de comercialización, que incluyen tanto la venta directa del productor al consumidor final como la venta en circuito corto, en la que puede intervenir un único intermediario. Estas fórmulas buscan reducir costes, eliminar intermediarios innecesarios y aumentar el valor añadido que perciben las explotaciones agrarias.
La regulación permite la comercialización de una amplia variedad de productos agrícolas y ganaderos, tanto primarios como transformados, siempre dentro de límites máximos anuales fijados en un anexo del decreto. Entre ellos se incluyen cereales, legumbres, frutas, hortalizas, miel, huevos, carne fresca, productos lácteos, conservas, vino, aceite o embutidos. No obstante, se excluye expresamente el suministro directo de huevos a colectivos considerados población vulnerable, como residencias de mayores, hospitales o comedores escolares.
El texto normativo también crea el Registro de venta por canales alternativos de productos agroalimentarios de Castilla y León, de carácter público y gratuito, en el que deberán inscribirse los productores que opten por este sistema. Para iniciar la actividad bastará con presentar una comunicación previa, lo que permitirá comenzar la venta de forma inmediata, sin perjuicio de los controles oficiales posteriores.
Además, el decreto regula la identificación de los productos mediante un logotipo específico, que permitirá a los consumidores reconocer fácilmente los alimentos comercializados a través de estos canales alternativos. La norma prevé igualmente actuaciones de promoción, formación y fomento, así como posibles ayudas o criterios preferentes en determinadas líneas de subvención.
Desde la Junta destacan que esta regulación pretende impulsar la economía local, favorecer la fijación de población en el medio rural y fortalecer las pequeñas y medianas explotaciones agrarias, al tiempo que se garantiza la seguridad alimentaria y el cumplimiento de la normativa higiénico-sanitaria.
El decreto entrará en vigor a los veinte días de su publicación, consolidándose como una herramienta clave para promover un modelo de comercialización más sostenible, cercano y vinculado al territorio en Castilla y León.