El bosque del sol: la falda de la Sierra de la Culebra se transforma en un océano de cristal energético

campo de energía solar Pozuelo
La imagen impacta. Quien atraviese la carretera en dirección a Sanabria y se detenga a la altura de Pozuelo de Tábara descubrirá un paisaje que ya poco tiene que ver con el de hace apenas unos años.

Donde antes dominaban los pastos, las tierras de labor y el monte bajo, ahora emerge un inmenso mar de paneles solares que avanza silencioso sobre la falda de la Sierra de la Culebra.

Un río de cristal.
Un bosque metálico alimentado por el sol.
Una nueva fotografía de la Zamora del siglo XXI.

Los siete proyectos fotovoltaicos planteados entre los términos municipales de Pozuelo de Tábara y Moreruela de Tábara están cambiando para siempre la visión de esta comarca. Kilómetros y kilómetros de placas solares cubren ya parte del terreno en una transformación territorial sin precedentes en la provincia.

Y la sensación al contemplarlo desde la carretera es tan hipnótica como inquietante. El reflejo del sol sobre las placas genera un efecto visual casi irreal. Desde el aire parecerá un enorme espejo. Un cauce artificial que sustituye al verde por el negro azulado del silicio. Un río energético nacido en plena comarca tabaresa.

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Porque Zamora ya no solo es agua y viento.
Ahora también es sol.

La provincia lleva décadas siendo una de las grandes productoras energéticas de España gracias a la fuerza hidráulica del Duero, el Esla o el Tera. Después llegaron los parques eólicos que colonizaron montes y páramos. Y ahora la energía solar entra con fuerza brutal en el tablero provincial, convirtiendo amplias superficies rurales en gigantescas explotaciones fotovoltaicas.

Pozuelo de Tábara se ha consolidado como uno de esos nuevos epicentros energéticos. Proyectos como Malvasía Solar o Enebro Solar dibujan un nuevo horizonte económico y paisajístico. Decenas de miles de módulos solares se alinean con precisión milimétrica mientras la ingeniería energética toma posiciones en el corazón rural zamorano.

El proyecto Malvasía, además, incorpora sistemas híbridos con aerogeneradores, una mezcla de viento y sol que demuestra hacia dónde camina el nuevo modelo energético español: producir más electricidad en menos tiempo y con menos dependencia fósil.

Pero el debate también existe.
Y es profundo.

Porque mientras unos ven progreso, empleo e inversiones millonarias, otros observan con preocupación cómo la identidad paisajística cambia para siempre. Terrenos afectados en su día por procesos de concentración parcelaria vuelven ahora a transformarse bajo otro modelo productivo. Ya no sembrarán cereal. Sembrarán energía.

La pregunta que muchos se hacen es evidente:
¿Dónde está el equilibrio entre desarrollo y conservación?

La Sierra de la Culebra no es un territorio cualquiera. Es símbolo natural de Zamora, refugio histórico del lobo ibérico y escenario aún marcado por las cicatrices de los incendios devastadores sufridos en los últimos años. Y ahora, en parte de su falda, comienza a crecer este nuevo “bosque del sol”.

También hay quien defiende que estas instalaciones actuarán incluso como grandes cortafuegos artificiales, reduciendo vegetación y creando amplias franjas limpias en zonas sensibles a los incendios forestales. Una utilidad indirecta que algunos técnicos consideran positiva en territorios históricamente castigados por el fuego.

Mientras tanto, la provincia continúa acumulando megavatios. Hidráulica, eólica, solar, biomasa, biodiésel… Zamora produce energía para media España mientras sigue perdiendo población. La gran paradoja zamorana vuelve a aparecer sobre la mesa.

La tierra que alimenta de electricidad a millones de personas sigue peleando por mantener abiertos sus pueblos.

Y entre paneles solares, aerogeneradores y embalses, el paisaje zamorano entra definitivamente en una nueva era. Una era donde el monte ya no solo huele a jara o a pino quemado. También huele a tecnología, inversión y transición energética.

El futuro energético ya está aquí.
Y en Pozuelo de Tábara brilla con fuerza propia.

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