El Latido de Pinocho, un viaje emocional a través de la danza y la música
El escenario del Teatro Ramos Carrión de Zamora acogió este miércoles la representación de “El Latido de Pinocho”, una ambiciosa creación artística que ofreció al público una visión completamente renovada de uno de los relatos más universales de la literatura. La propuesta, impulsada por el Conservatorio Profesional de Salamanca y la escuela de danza Entrepasos, convirtió la historia de Pinocho en un viaje emocional cargado de simbolismo, música y movimiento.
Lejos de la versión tradicional del célebre muñeco de madera, la obra planteó una reflexión sobre el crecimiento personal, la búsqueda de identidad y la transformación interior. A través de la danza, la música en directo y una cuidada puesta en escena, los espectadores fueron guiados por un recorrido lleno de emociones, dudas, descubrimientos y esperanzas.
La música, compuesta por J. de Haan e interpretada en directo por la Banda del Conservatorio Profesional de Salamanca, se convirtió en uno de los pilares fundamentales del espectáculo, dialogando constantemente con el lenguaje corporal de los bailarines y creando una atmósfera envolvente durante toda la representación.
Otro de los elementos destacados fue el apartado visual, desarrollado en colaboración con alumnado de Animación de la Escuela de Arte y Superior de Diseño de Zamora, cuyas creaciones ayudaron a construir un universo escénico dinámico y evocador que reforzó la narrativa de la obra.
La producción apostó por una interpretación contemporánea del clásico, centrándose en temas universales como la necesidad de encontrar el propio camino, la capacidad de cambio y la construcción de la identidad. Todo ello a través de una propuesta artística multidisciplinar que combinó diferentes disciplinas escénicas en un mismo lenguaje creativo.