Expertos alertan de los posibles riesgos para la salud del uso frecuente de velas aromáticas en el hogar

velas aromáticas
También sugieren optar por alternativas más limpias, como velas elaboradas con cera vegetal (soja, colza o cera de abeja) o sistemas de iluminación LED, que generan menos emisiones en interiores

Las velas aromáticas se han convertido en uno de los elementos más habituales en la decoración del hogar. Presentes en mesas, estanterías, baños o dormitorios, se utilizan para crear ambientes relajantes y acogedores con fragancias que van desde la vainilla o el eucalipto hasta los frutos rojos. Sin embargo, algunos especialistas advierten de que su uso frecuente también puede tener efectos negativos para la salud, especialmente en espacios cerrados.

Durante el X Congreso Internacional de Medicina Ambiental, celebrado en la Universidad Complutense de Madrid, la doctora Pilar Muñoz-Calero explicó que quemar velas aromáticas durante aproximadamente una hora puede elevar los niveles de dióxido de nitrógeno en interiores hasta cifras cercanas a los límites recomendados por la Organización Mundial de la Salud.

Además, durante la combustión pueden liberarse compuestos orgánicos volátiles como benceno, tolueno o formaldehído, sustancias presentes también en otros procesos de combustión. Muchas velas comerciales están elaboradas con parafina, un derivado del petróleo que al arder puede emitir pequeñas cantidades de estos compuestos.

Partículas microscópicas que llegan a los pulmones

El humo generado por las velas también contiene partículas finas, hidrocarburos aromáticos policíclicos y hollín, elementos que pueden provocar irritación en las vías respiratorias y favorecer procesos inflamatorios si la exposición es prolongada. Este riesgo aumenta cuando la mecha es demasiado larga o la combustión no es uniforme.

Un investigador de la Universidad de Aarhus explicó en la plataforma The Conversation que las partículas emitidas por las velas encendidas pueden medir apenas entre 7 y 8 nanómetros, lo que facilita que penetren profundamente en los pulmones e incluso puedan llegar al torrente sanguíneo.

Por su parte, el bioquímico Martin L. Pall, profesor emérito de la Washington State University, ha señalado en distintos trabajos que determinadas emisiones ambientales y tecnológicas pueden tener efectos biológicos a nivel celular, aunque se trata de un ámbito que continúa siendo objeto de investigación.

Diversos estudios relacionan la exposición prolongada a partículas finas en interiores con problemas como irritación respiratoria, disminución de la función pulmonar o efectos cardiovasculares, especialmente en personas con asma, enfermedades respiratorias, niños y personas mayores.

Un mercado en pleno crecimiento

El uso de fragancias para el hogar continúa creciendo. Según datos de la empresa de análisis de mercado Grand View Research, el mercado español de fragancias para el hogar generó alrededor de 507,7 millones de dólares en 2023, y podría alcanzar los 965 millones en 2030, con un crecimiento anual estimado del 9,6 %.

Dentro de este sector, las velas perfumadas son uno de los productos con mayor crecimiento, impulsadas por tendencias relacionadas con el bienestar, la decoración y el autocuidado.

Recomendaciones para un uso más seguro

Para reducir los posibles riesgos asociados a su uso, los expertos recomiendan adoptar algunas medidas sencillas:

Limitar el tiempo que las velas permanecen encendidas.

Ventilar la habitación tras utilizarlas.

Recortar la mecha para evitar exceso de hollín.

Evitar corrientes de aire que alteren la combustión.

No utilizarlas cerca de personas con problemas respiratorios.

También sugieren optar por alternativas más limpias, como velas elaboradas con cera vegetal (soja, colza o cera de abeja) o sistemas de iluminación LED, que generan menos emisiones en interiores.